El César Debe Obedecer a Dios
Las Escrituras y la Responsabilidad
Política del Pueblo de Dios
Por el Revdo. Padre Frank Pavone
Director Nacional
Sacerdotes pro vida
Un importante tema de las Historias del Antiguo Testamento es la forma en que
Israel, el pueblo de Dios, se relacionó con los países que lo rodeaban. El
pueblo de la alianza no debía seguir las prácticas idólatras de esos países.
Después de todo, Israel había recibido los beneficios de la ley revelada por
Dios, mientras que los demás países no la recibieron.
Sin embargo, algo que los Israelitas sí querían imitar era que los demás
países tenían un rey. Hubo un momento en que exigieron al profeta Samuel:
"¡Danos un rey!" Cuando consultó con el Señor, se le dijo a Samuel: "Han pedido
un rey --- vamos a darles un rey." Pero Dios también les dió esta advertencia
esencial: ¡.Tanto el pueblo como su rey tienen un rey en el cielo! El bienestar
de la nación entera depende de la obediencia que tanto el rey como su pueblo
presten al Rey del Cielo. (Ver 1 Samuel 8:1-22 y 12:13-15.)
El Señor Jesús expresó el mismo tema en Mateo 22:15-22. Cuando alguien le
preguntó si debían pagarse los impuestos al Cesar, Jesús preguntó de quien era
la imagen e inscripción grabadas en las monedas. "Del César" fue la respuesta.
El Señor dijo entonces: " Dad, pues, al César lo que es de César, y a Dios lo
que es de Dios" (Mateo 22:21).
La moneda pertenece al César pues lleva la imagen del César. Los seres
humanos pertenecen a Dios, ¡ pues llevan la imagen de Dios! La implicación de
este pasaje es que "Lo que le pertenece a Dios " incluye al propio Cesar, y ¡ el
Cesar debe obedecer a Dios!
Tanto el pasaje de 1 Samuel como el del Evangelio de San Mateo nos enseñan lo
que el Concilio Vaticano Segundo comentó extensamente, (1)
es decir que la separación entre Iglesia y estado no significa separación entre
Dios y el estado. Si el estado se separa de Dios, se desintegra. Aunque la
Iglesia no tiene una misión política, sí tiene una responsabilidad política: dar
testimonio de las verdades morales sin las cuales el bien común -- que es el
objeto para crear los gobiernos -- no puede sobrevivir. Estas son verdades
morales básicas que van más allá de las creencias de cualquier denominación.
Precisamente por ser verdades, deben servir de base para las políticas
oficiales.
No sólo los individuos tienen la obligación de obedecer a Dios, sino también
los gobiernos. Es más, el Pueblo de Dios no pierde su ciudadanía en la tierra
por ser ciudadanos del cielo (Ver Filisteos 3:20). En todo caso, nuestra
creencia en el cielo hace que nuestro interés en la tierra aumente en lugar de
disminuir. ¿Por qué? Porque todo el bien que hacemos en la tierra no se pierde
en el otro mundo, sino, más bien permanece y crece. (2)
La vida y las actividades humanas perduran en la próxima vida, y por eso tienen
tanta importancia para nosotros hoy en día.
Los Cristianos tienen la obligación de intervenir activamente en la política,
de inscribirse y votar, (3) de cabildear y educar a los
candidatos y funcionarios electos, y de hablar de los problemas que afectan el
bienestar público. Los Obispos de los Estados Unidos lo han expresado con
hermosas palabras: "En la tradición católica la ciudadanía es una virtud; la
participación en el proceso político es una obligación. No somos una secta
apartada del mundo, somos una comunidad de fieles llamados a renovar la faz de
la tierra." (4) La Iglesia no prepara las urnas para
votar, pero cuando nosotros vamos a las urnas seguimos siendo miembros de la
Iglesia. Si no moldeamos las políticas oficiales de acuerdo con las verdades
morales, ¿para qué vamos a creer en la verdad moral?
Este es el momento, y he aquí el reto. No podemos seguir pensando que nuestra
religión es tan solo "cuestión personal". N. S. Jesucristo enseñó en público y
fue crucificado en público. Ahora resucitado, El nos coloca en la palestra
pública y nos ordena hacer discípulos en todas las naciones (Mateo 28:18-20). No
podemos fallarle ni a El ni a nuestra nación.
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Para mayor información o para recibir audiocintas sobre este
tema u otros temas desarrollados por el P. Frank Pavone en relación con la
Responsabilidad Política de la Iglesia visite nuestra página en Internet
www.priestsforlife.org/government/polresp.html.
En 1998 los Obispos de Estados Unidos publicaron Vivir el
Evangelio de la Vida: Un reto para los Católicos de América. En dicho
documento se detalla claramente las responsabilidades del gobierno y la
ciudadanía con respecto a la defensa de la vida. Para ordenar una copia de este
y otros documentos sobre responsabilidad política, llamar al 1-800-235-8722.
Para recibir las normas del
Consejo General de la CCEU sobre Actividades en las Campañas Políticas
(Memorandum de 2/29/00), favor llamar al 1-202-541-3300.
(1) Constitutión Pastoral de la Iglesia en el Mundo Moderno
(Gaudium et Spes), Concilio Vaticano Segundo, 7 de diciembre de, 1965, #36-45,
73-76.
(2) Gaudium et Spes #39
(3) Gaudium et Spes #75 Responsabilidad Política (Reflexiones
sobre las Elecciones de 1996 por la Junta Administrativa de la CCEU), 1995, p.3.
(4) Responsabilidad Política, p. 7.