Una mirada crítica a los CAM

 

Fr. Frank Pavone

   
   

Hay pocas cosas que nos inspiren más en el movimiento pro-vida que la labor generosa y hasta heroica de aquellos que trabajan en los aproximadamente 3000 Centros de ayuda a la mujer embarazada que existen en todo el país. Existen más centros de ayuda que clínicas de aborto y la mayoría del movimiento pro-vida, aunque Ud. nunca se enterará a través de los medios de comunicación, se compone de gente que provee ayuda financiera, médica, legal, religiosa y apoyo emocional para que las madres no cedan a la tentación de abortar.

Sin embargo existe un desafío. ¿Están estos centros ayudando a mujeres que realmente están tentadas a abortar? Hay quienes afirman lo contrario. Por ejemplo, un centro que reporta haber "atendido 1450 mujeres en un año" también señala que solamente 450 de ellas se hicieron una prueba de embarazo. De estas, solo 150 estaban embarazadas, y de ese grupo, sólo 15 estaban considerando un aborto. Ciertamente asistir a mujeres embarazadas que jamás considerarían hacerse un aborto es parte integral del servicio cristiano. Pero el movimiento pro-vida tiene que asegurarse que su misión fundamental de detener el aborto, se alcance. Tenemos que atraer a nuestros centros a mas mujeres que consideran el aborto como una opción.

Un paso decisivo en esta dirección es el esfuerzo por transformar a los centros de ayuda en clínicas médicas. La ventaja sería que estas clínicas serían supervisadas por un médico y podrían administrar pruebas de embarazo, disponer de equipos de ultrasonido, hacer análisis de enfermedades de transmisión sexual y hacer diagnósticos. Una estudio de Advanced Market Research llevado a cabo en 1999 mostró que apenas poco mas del 10 % de los centros eran clínicas médicas, pero que la mitad planeaba cambiar de status. Es importante destacar que entre aquellos que se transformaron, el porcentaje de personas proclives al aborto que atendieron se duplicó y el número de estas que cambiaron de opinión y eligieron la vida aumentó un 14 %

¿Qué podríamos hacer para colaborar con este esfuerzo?

  1. Informarnos. Consultando al National Institute of Family & Life Advocates – Instituto Nacional de Abogados de la Familia y la Vida.(NIFLA) (www.nifla.org) que asiste a los centros de ayuda para que se transformen en clínicas.
  2. ¡Se buscan médicos Pro-Vida! ¡Si Ud es, o conoce un médico que estaría dispuesto a trabajar como voluntario parte del tiempo para supervisar una clínica médica, contáctenos! "Supervisar" no implica la presencia del doctor en la clínica.
  3. ¡Discuta esta idea! Mucha gente puede asistir con ayuda legal, pueden requerirse reformas en las instalaciones físicas, tecnología de ultrasonido y marketing.
  4. Se han presentado proyectos de ley en el Congreso para financiar a estas clínicas médicas de manera que puedan obtener el mejor equipo de ultrasonido. ¡Infórmese y apoye estos proyectos legislativos!

NIFLA espera poder transformar 1000 centros de ayuda a la mujer en clínicas hacia el año 2010. No hay tiempo que perder. ¡Vidas dependen de ello!

En definitiva, existe una lección para todos los que hacemos trabajo pro-vida. Nunca debemos estar satisfechos, y siempre debemos tratar de incorporar las mejores prácticas profesionales a nuestro movimiento. ¡Los que asesinan niños lo han hecho por décadas, nuestra causa es mucho más justa!