Objeción de conciencia

 

Fr. Frank Pavone

   
 

Dice el Papa Juan Pablo II en el parágrafo 73 de la encíclica Evangelium Vitae:

"Así pues, el aborto y la eutanasia son crímenes que ninguna ley humana puede pretender legitimar. Leyes de este tipo no sólo no crean ninguna obligación de conciencia, sino que, por el contrario, establecen una grave y precisa obligación de oponerse a ellas mediante la objeción de conciencia." (EV, n.73) ¿En qué consiste la "objeción de conciencia"? Ciertamente, la cláusula de objeción de conciencia protege a los doctores y enfermeras que rehusan practicar abortos o asistir en ellos. También los legisladores tienen una clara obligación de proteger la vida humana.

Sin embargo, un área importante de objeción de conciencia incluye a personas que no proveen servicios médicos pero son llamados a ayudar en una clínica de abortos. El 90 % de los abortos se practican fuera de los hospitales. Como cualquier otro local, los abortuarios requieren servicios de toda clase de gente. Cuando hay goteras en el techo, se llama a alguien para que lo arregle. Cuando el aire acondicionado falla, alguien tiene que ir a repararlo. Cuando la fotocopiadora se descompone, se llama a alguien para arreglarla.

¿No es tiempo ya que el Pueblo de la Vida diga que no prestará servicios a las clínicas de aborto? El hecho que el aborto sea legal no implica que cualquier ciudadano, en especial aquel que en conciencia se opone al aborto, tenga que hacer algo para ayudar que este se efectue. Dejando de lado las sutilezas sobre las distintas formas de cooperación y los niveles de obligación asociados con cada una, ¿no es tiempo de un puro y fuerte testimonio de no-cooperación?

Las empresas no necesitan contratar con clínicas de aborto y los empleados pueden rehusarse a cumplir una tarea que involucre a un abortuario. De hecho, muchos pueden estar proveyendo servicios sin darse cuenta que en ese lugar se practican abortos. Los activistas pro-vida locales pueden identificar los negocios que proveen servicios a las clínicas de aborto e informar a estos y a sus empleados del hecho.

El Título VII de la Ley Federal declara, "Será una práctica de empleo ilegal que un empleador omita o rehuse contratar o despida a cualquier individuo, o que de alguna manera discrimine contra cualquier individuo en relación con su compensación, condiciones, términos, o privilegios del empleo, en razón de la... religión ... del individuo" y agrega que "el término "religión" incluye todos los aspectos de la observancia religiosa y práctica, como así también creencias..." Ciertamente, existe aquí una sólida defensa para aquellos que oponiéndose al aborto rehusan prestar servicios a estas instalaciones.

¡Qué comience el testimonio, de plomeros, electricistas, empresas de suministros, servicios de reparto, imprentas, jardineros, empresas de remoción de nieve, consultores de sistemas, empresas de reparación de máquinas de oficina, recolectores de residuos, techistas, taxistas, empleados de vigilancia, cerrajeros, lavanderías y tintorerías, servicios de señalamiento y rejas, servicios gastronómicos, exterminadores y todo otro tipo de servicio posible! ¡Se necesita una aldea para asesinar a un niño y no tenemos por que participar!