Estadío Unicelular

 

Fr. Frank Pavone

   
 

Cuando explicamos y defendemos la santidad de la vida, a menudo usamos la palabra "concepción" para referirnos al comienzo de la vida. Afirmamos que la vida es sagrada "desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte natural."

Pero puede ser la hora de afinar nuestro lenguaje.

Normalmente entendemos por "concepción" "la unión del espermatozoide con el óvulo." También se utiliza el término "fertilización" para describir este evento. En efecto, las largas audiencias que tuvieron lugar en el senado en 1982 y el informe de dos tomos sobre la "Ley de Vida Humana" (Human Life Bill) que se debatió en aquel momento, utilizaron los términos "concepción" y "fertilización" indistintamente. (Veáse Human Life Bill, Comité Judicial del Senado, Subcomité de Separación de Poderes, 97o. Congreso, S-158, Abril-Junio 1982, Serie No. J-97-16)

Sin embargo se han estado realizando esfuerzos a través de los años para no usar la palabra "concepción" para referirse a la fertilización del óvulo por el espermatozoide, sino a la implantación del blastocito (el nuevo ser humano en desarrollo aproximadamente una semana después de la fertilización) en la pared uterina. Por lo tanto uno lee en la terminología obstétrica y ginecológica "La concepción es la implantación del blastocito. No es sinónimo de implantación." (E. Hughes, ed., Philadelphia: F.A. Davis, 1972)

¿Cuál es la importancia de esto? Redefine el embarazo y el aborto. En otras palabras, si el embarazo o la concepción no empiezan hasta la implantación, esto da la excusa a algunos para llamar "anticoncepción" al asesinato de una nueva vida humana en la primera semana de existencia, en vez del nombre que merece, "aborto." En la ley, las estadísticas y los esfuerzos de relaciones públicas esta movida puede enmascarar innumerables abortos.

Un buen ejemplo es la siguiente cita tomada del sitio de Planned Parenthood:

"De acuerdo con las definiciones médicas generales de embarazo que han sido apoyadas por muchas organizaciones, incluyendo el Colegio Estadounidense de Obstétras y Ginecólogos (American College of Obstetrician and Gynecologists) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., el embarazo comienza cuando un pre-embrión completa la implantación en la mucosa uterina. (ACOG, 1998; DHHS 1978; Hughes, 1972; "Make the Distinction..." 2001) Los métodos anticonceptivos, incluyendo la anticoncepción de emergencia, previenen el embarazo al inhibir la ovulación, fertilización y/o implantación." (ACOG, 1998)

Tenga cuidado con estos juegos de palabras cuando oiga a alguien hablar de "prevención de la concepción"

Con la tecnología moderna, la manipulación genética, y la amenaza de clonación, puede haber problemas con la palabra "fertilización." Sí, la vida humana comienza con la unión del óvulo con el espermatozoide. Pero ahora, algunas vidas humanas pueden comenzar con métodos asexuales de reproducción y la transferencia de núcleos celulares. Y si alguna vez se clonara a una persona, aún sería una persona, con plenos derechos humanos y dignidad.

Entonces, para evitar cualquier confusión sobre la humanidad íntegra de nuestros hermanos y hermanas más jóvenes, sería bueno adoptar el lenguaje que la "vida humana es sagrada y debe protegerse, desde el estadío unicelular." Esto excluiría claramente la interpretación de "implantación" como el comienzo de la vida, e incluiría toda nueva vida humana, sin importar como se generó esa única célula.