El mal de la anticoncepción

 

Fr. Frank Pavone

   
 

Los obispos católicos de Estados Unidos han emitido tres versiones del "Plan Pastoral de Actividades Pro-Vida" (Pastoral Plan for Pro-Life Activities) desde Roe vs. Wade. La última apareció en Noviembre del 2001. En esta tercera versión se discute, por primera vez, de manera explícita la conexión entre aborto y anticoncepción.

Hay muchos aspectos en esta conexión. En primer lugar, algunos anticonceptivos causan abortos, y por lo tanto, no son anticonceptivos. Por otra parte, es crítico entender, como lo señala el Papa en « El Evangelio de la Vida » que el aborto y la anticoncepción son males específicamente diferentes que difieren en naturaleza y gravedad. El aborto da muerte a una vida humana, la anticoncepción distorsiona el sentido de la sexualidad humana. Ambos son moralmente malos siempre.

La anticoncepción, considerada estrictamente como la prevención de la fertilización, es uno de los muchos factores que llevan a un aumento del aborto en nuestro mundo. Como dicen los obispos, « …[A]lgunos promueven el uso generalizado de la anticoncepción como un medio para reducir los abortos y aún critican a la Iglesia por no admitir ese enfoque. Hay que hacer notar que a medida que la aceptación y el uso de la anticoncepción aumentaron en nuestra sociedad, tambien ha aumentado la aceptación y el uso del aborto. Las parejas que inintencionalmente conciben un niño mientras utilizan anticonceptivos son más proclives a recurrir a un aborto que otras ».

Como a menudo hemos dicho el Padre Paul Marx, OSB y yo, no hay cultura o subcultura en el mundo que haya permitido la anticoncepción y después no haya avanzado hasta permitir el aborto.

La raíz última del mal de la anticoncepción es que niega que Dios es Dios. La actitud subyacente es « Yo soy el que decide en última instancia si vendrá un ser humano al mundo ».

Como resultado de esa actitud, uno piensa que puede cambiar el sentido de la intimidad sexual reteniendo su poder de dar vida. Obviamente, la misma actividad por la que la gente expresa la intimidad física más profunda puede dar origen a nueva vida. ¿Alguna vez se preguntó por que Dios puso estos dos aspectos en la misma acción ? ¿No podría haber inventado una acción para expresar amor e intimidad y otra acción separada para crear nueva vida ? ¿Es un accidente que ambas pertenezcan al mismo acto, o Dios se quedó sin ideas ?

Nada de eso, por supuesto. Dios actuó con un plan deliberado y sabio al crear la sexualidad humana. Su plan dice que cuando un ser humano se da totalmente a otro, ese « si » total incluye un « si » a nueva vida. La pareja se pone en una actitud de aceptación. « Señor de mi vida y mi cuerpo, al dar mi cuerpo a otro, entrego mi fertilidad, y acepto la fertilidad de mi compañero. Estoy dispuesto a aceptar tu regalo. Ahora, lo dejo a ti, mi Señor, si realmente me darás ese don en este momento ».

Como explica el Dr. Nathanson, no es que la anticoncepción cause abortos, sino que ambos son causados por la perversión de la autonomía, tomando la libertad y usándola para poner fin en vez de dar la bienvenida a la vida.