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Segundo Domingo de Pascua, Ciclo B (Second Sunday of Easter, Cycle B)

La Coronilla

La práctica actual del Domingo de la Misericordia es un buen momento para renovar nuestra devoción a la Coronilla de la Divina Misericordia. Hay un fuerte vínculo entre esta devoción y el movimiento pro-vida. El Padre Seraphim Michalenko, MIC, quien fue el traductor principal del diario de Sor Faustina, y el postulador de su causa para la canonización, escribe lo siguiente:

“En las tres últimas ocasiones, de 8:00-11:00 de la noche, ella sintió que sus entrañas habían sido rasgadas. Sufrió tanto que pensó que iba a morir. Los doctores no podían encontrar que enfermedad tenía, y ninguna medicina le aliviaba el sufrimiento. Más tarde le fue dado a conocer que ella estaba pasando esos dolores por las madres que abortaban a sus hijos.” (Diario 1276)

“En otra ocasión, ella tuvo una visión de un ángel que venía con rayos para destruir una de las ciudades más maravillosas del país. Y ella se sintió frágil para hacer algo (Diario 474) ¿Qué antídoto le dio Dios? La Coronilla de la Misericordia. [Ella explica] que la ciudad iba a ser castigada por sus pecados, principalmente por el pecado del aborto.” ("Wombs of Mercy," Marian Helpers Bulletin, Summer 1995, p.13).

En el 2003, el Papa Juan Pablo II emitió una Bendición Apostólica a todos aquellos que rezaran la Coronilla de la Misericordia “por las madres que querían abortar sus retoños; por los infantes que sería muertos en el vientre; por un cambio de corazón en los que proveen los abortos y su s colaboradores; por las victimas humanas de la investigación de la célula madre, por la manipulación genética, la clonación y la eutanasia, y por todos los que han sido encomendados con el gobierno de las personas, para que promuevan la Cultura de la Vida, y pongan fin a la cultura de la muerte.”

Tercer Domingo de Pascua, Ciclo B (Third Sunday of Easter, Cycle B)

La Pascua es un Tiempo

Del mismo modo que el domingo es un día de los siete que tiene una semana, la Pascua es un Tiempo, un período de 50 días, aproximadamente la séptima parte del año. El Tiempo Pascual, es un momento de especial celebración y regocijo por la Resurrección de Cristo, es el “Gran Domingo” del año. Las oraciones litúrgicas y las lecturas se enfocan en la Resurrección y los efectos que ésta tiene en los creyentes y en el mundo. Los Hechos de los Apóstoles es el libro de las Escrituras del que manan la mayoría de las lecturas del Tiempo Pascual, y muestra el vigor con el cual los Apóstoles proclamaron la Resurrección y trajeron a muchos a las aguas del bautismo para compartir la nueva vida de Cristo. Este Tiempo es una celebración de vida, y nos lleva a todos a un compromiso más profundo para proclamar, celebrar, y servir el regalo de la vida humana.
 

Cuarto Domingo de Pascua, Ciclo B (Fourth Sunday of Easter, Cycle B)

Dando nuestras vidas

El Buen Pastor da su vida por sus ovejas. Este tema también se encuentra en la historia del Buen Samaritano (Lc. 10:25-37) En el camino de Jerusalén a Jericó, un hombre fue atacado por ladrones. Pasaron un sacerdote y un levita pero no se pararon a ayudarlo. A pesar de su conocimiento sobre la Ley y los Profetas, siguieron de largo. ¿Por qué?

Una de las razones podría se que tenían miedo. El camino de Jerusalén a Jericó es peligroso. Por sus numerosas pronunciadas curvas, se presta para ataques por parte de ladrones que fácilmente se pueden esconder no lejos de sus victimas. Quizás los sacerdotes y levitas que pasaron junto a ese hombre se preguntaron a sí mismos, “Si me paro a ayudar a este hombre, ¿qué me pasará? Quizás quienes lo atacaron todavía están ahí. Quizás se estén escondiendo cerca. Este es un camino peligroso, mejor sigo adelante.”

Algunas veces nosotros nos hacemos la misma pregunta. Por ejemplo, si hablo muy alto sobre las victimas de aborto, ¿qué me va a pasar? ¿Enfrentaremos persecución, oposición, perderé popularidad si me envuelvo en una causa así?

Pero viene el Buen Samaritano y él se guarda la pregunta. Él no preguntó, “Si ayudo a este hombre, ¿qué me va a pasar? Y esta es la pregunta para nosotros. Si no enfrentamos este mal, ¿qué le pasará a los no nacidos? Si yo no me envuelvo, ¿qué le pasará a aquellos que son vulnerables, a aquellos que son marginalizados por nuestra sociedad, a aquellos que son oprimidos, a aquellos que no tienen a nadie que hable por ellos?


Quinto Domingo de Pascua, Ciclo B (Fifth Sunday of Easter, Cycle B)

Una Oración para Aquellas Temerosas de su Maternidad

Señor Dios, te damos gracias a ti, Fuente de Vida, por todos aquellos que nos han acogido y alimentado nuestras vidas. En particular, te damos gracias por nuestras madres, quienes confiando en ti y con un auto-sacrificio que no se puede describir, han hecho posible que nosotros podamos vivir y alabarte hoy. Recompensa sus esfuerzos.  Hoy, Señor, también pedimos por las madres que tienen miedo de serlo. Rezamos especialmente por aquellas que están embarazadas, pero que tienen miedo de dar a luz. Mira compasivo a estas tus hijas, y dales fuerza y confianza. Permíteles que se entreguen a sus hijos, así como tú te entregaste a nosotros, y que experimenten los gozos de la maternidad. Permítenos hacer nuestra parte animándolas y ayudándolas en sus necesidades. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.Intercesiones

Sexto Domingo de Pascua, Ciclo B (Sixth Sunday of Easter, Cycle B)

Dios no hace distinciones

El 27 de febrero del 2006, el Papa Benedicto XVI dijo lo siguiente al dirigirse a la Academia Pontifica por la Vida:
“Los libros sagrados, de hecho, muestran el amor de Dios por cada ser humano aún antes de ser formado en el vientre de su madre.” “Antes de que te formaras dentro del vientre de tu madre yo te conocía y te consagré” (Jeremías 1:5), le dijo Dios al profeta Jeremías. Y el salmista reconoce con gratitud: “Tú formaste mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras. Tú me conoces bien” (Salmo 139[138]: 13-14).

Esas palabras adquieren su significado rico y completo cuando uno piensa que Dios interviene directamente en la creación del ama de cada nuevo ser humano.
El amor de Dios no hace distinción entre un infante acabado de concebir que aun esta en el vientre de su madre o un niño, un joven, un adulto, o un anciano. Dios no hace distinción entre ellos porque ve en cada uno su propia imagen y semejanza (Génesis 1, 26).

Él no hace distinción porque percibe en todos ellos un reflejo de la cara de su único Hijo engendrado, “a quien Él escogió…antes de la fundación del mundo… Él nos destinó en amor a ser sus hijos…de acuerdo al deseo de su voluntad” (Efesios 1:4-6).

Séptimo Domingo de Pascua, Ciclo B (Seventh Sunday of Easter, Cycle B)

¿Está usted registrado para votar? El Catecismo de la Iglesia Católica dice, “La sumisión a la autoridad y la corresponsabilidad en el bien común exigen moralmente… el ejercicio del derecho al voto” (2240).
El Papa Juan Pablo II escribió en el 2003, “Ciertamente la visión cristiana nos lleva a esperar “unos cielos nuevos” y “una tierra nueva” (Revelaciones 21:1), esto aumenta, en vez de disminuir, nuestro sentido de responsabilidad por el mundo de hoy. Yo quiero afirmar esto con fuerza al comienzo del nuevo milenio, para que los cristianos se sientan más obligados que nunca a no descuidar sus deberes como ciudadanos de este mundo” (Ecclesia de Eucharistía, n. 20). Por favor asegúrese de estar listo para ejercer esta responsabilidad Cristiana registrándose y votando en las elecciones tanto primarias como generales.

Pentecostés, Ciclo B (Pentecost, Cycle B)

La Voz de Pentecostés

El Espíritu Santo, que vino en Pentecostés, les dio voz a los apóstoles para proclamar la verdad del Evangelio. El Espíritu, el Alma de la Iglesia, continúa permitiéndole hablar desde nuestros respectivos lugares. El Obispo Elio Sgreccia, ex presidente de la Academia Pontificia del Vaticano por la Vida dijo, “La Iglesia debe hablar en el contexto de hoy sobre los derechos fundamentales, el derecho a la justicia, el derecho a la paz, pero sobre todo, en primer lugar, el derecho a la vida. Si la Iglesia no hablara ni proclamara la verdad, estaría abandonando su deber, sería desleal a la sociedad, a la buena sociedad. Por tanto, su deber es precisamente la libertad de intervenir con la palabra, y también con el ejemplo – el ejemplo de promover la vida humana, de intervenir por la salvación de la humanidad.”

Domingo de la Santísima Trinidad, Ciclo B (Holy Trinity, Cycle B)

Alabado sea el Espíritu Santo

Algunas verdades, como la misma existencia de Dios, pueden ser conocidas por el razonamiento humano. Otras verdades, tales como el echo de que Dios es Uno en Tres Personas - Padre, Hijo, y Espíritu Santo – pueden solamente ser conocidas si Dios nos la revela. Nunca podríamos llegar a esta conclusión de que Dios es Trino, por nosotros mismos. La fiesta de hoy no es sólo una oportunidad para dar gracias a Dios por darnos a conocer más sobre sí mismo. Es una ocasión para renovar fuerzas mientras continuamos luchando por una unidad más profunda con la familia humana. Dios ser revela a nosotros para hacernos más como él – no sólo individuos, sino familias, naciones, y una comunidad internacional. Crecemos en unidad al darnos los unos a los otros, así como el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo se dan a si mismos completamente.

Corpus Christi, Ciclo B (Corpus Christi, Cycle B)

La Eucaristía y la Unidad

Imagínese a una persona, que al recibir la Comunión, y al aceptar la Hostia cuando el padre dice, “El Cuerpo de Cristo,” “Amen,” parte un pedazo y se lo devuelve al sacerdote diciendo, “¡Excepto esta parte Padre!” Esto es lo que hace la persona que rechaza a otros. Al recibir a Cristo, debemos de recibir al Cristo total, a todos sus miembros, nuestros hermanos y hermanas, ya sea conveniente o no, deseado o no deseado, nacido o no nacido.
San Juan recalca, Cristo murió “para reunir a todos los hijos de Dios dispersos.” El pecado dispersa. Cristo une. La palabra “diabólico” significa “dividir.” Cristo vino “para destruir las obras del mal” (1Juan 3, 8). La Eucaristía edifica a la familia humana en Cristo quien dice, “Vengan a mi, aliméntense de Mi Cuerpo, transfórmense en Mi Cuerpo.” El aborto, como dinámica contraria, dice, “¡Vete! No tenemos lugar para ti, ni tiempo para ti, no te deseamos, no somos responsables por ti. ¡Quítate de nuestro camino!” El aborto ataca la unidad de la familia humana dividiendo la relación más fundamental entre dos personas: madre e hijo. La Eucaristía, como Sacramento de Unidad, invierte la dinámica del aborto.

Domingo XII del Tiempo Ordinario, Ciclo B (12th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Grande y grave es la responsabilidad de los responsables de los medios de comunicación social, llamados a trabajar para que la transmisión eficaz de los mensajes contribuya a la cultura de la vida. Deben, por tanto, presentar ejemplos de vida elevados y nobles, dando espacio a testimonios positivos y a veces heroicos de amor al hombre; proponiendo con gran respeto los valores de la sexualidad y del amor, sin enmascarar lo que deshonra y envilece la dignidad del hombre. En la lectura de la realidad, deben negarse a poner de relieve lo que pueda insinuar o acrecentar sentimientos o actitudes de indiferencia, desprecio o rechazo ante la vida. En la escrupulosa fidelidad a la verdad de los hechos, están llamados a conjugar al mismo tiempo la libertad de información, el respeto a cada persona y un sentido profundo de humanidad.

Domingo XIII del Tiempo Ordinario, Ciclo B (13th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Católicos en la vida política (U.S. Bishops)

Necesitamos continuar enseñando claramente y ayudar a otros líderes católicos a enseñar claramente sobre nuestro inquebrantable compromiso por la protección legal de la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Nuestra enseñanza sobre la vida y dignidad humana deberá reflejarse en nuestras parroquias y en nuestros ministerios dedicados a la educación, al cuidado de la salud, y a los servicios sociales.

Debemos hacer mucho más para persuadir a todos que la vida humana es preciosa y que la dignidad humana debe ser defendida. Esto requiere de un diálogo y de un compromiso más eficaz con los funcionarios públicos, especialmente con los funcionarios públicos católicos. Acogemos gustosos todo diálogo iniciado por los propios líderes políticos.

Domingo XIV del Tiempo Ordinario, Ciclo B (14th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Nuestros Obispos Hablan

“Al siempre necesario trabajar para reducir el número de abortos dando alternativas y ayudando a los vulnerables padres y niños, la enseñanza católica hace un llamado a todos los católicos a trabajar activamente para controlar, restringir, y poner fin a la destrucción de la vida humana no nacida. Al la Iglesia llevar adelante su responsabilidad central de enseñar claramente y de ayudar a formar consciencias, es esencial recordar que la conciencia debe ser consistente con los principios morales fundamentales. Como miembros de la Iglesia Católica, todos los católicos estamos obligados a formar nuestras consciencias de acuerdo a la enseñanza moral de la Iglesia.” – Declaración sobre las Responsabilidades de los Católicos en la Vida Pública, Marzo 10, 2006.

Domingo XV del Tiempo Ordinario, Ciclo B (15th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Optando por la Vida

"Este es el verdadero significado de la Cruz: no buscar la vida para uno mismo, sino darla por los demás. "Yo te mando hoy que ames al Señor tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, estatutos y decretos, entonces vivirás" (Dt. 30: 16). A primera vista a lo mejor esto no nos gusta, pero es la única forma: optar por Dios y optar por la vida es lo mismo. El Señor dice en el Evangelio de Juan: "Esta es la Vida eternal, que te conozcan a ti."

La vida humana es una relación. Sólo podemos tener la vida en relación, no encerrados en nosotros mismos. Y la relación fundamental es la relación con el Creador; de lo contrario, las demás relaciones son frágiles. 
Por tanto, lo esencial es escoger a Dios. Un mundo vacío de Dios, un mundo que se olvida de Dios, pierde la vida y cae en una cultura de muerte. Por consiguiente, escoger la vida, hacer la opción por la vida es, ante todo, escoger la opción-relación con Dios.

Domingo XVI del Tiempo Ordinario, Ciclo B (16th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Un amplio espectro de asuntos toca la protección de la vida humana y la promoción de su dignidad. El Papa Juan Pablo II nos recuerda que:

“El servicio de la caridad a la vida debe ser profundamente unitario: no se pueden tolerar unilateralismos y discriminaciones, porque la vida humana es sagrada e inviolable en todas sus fases y situaciones.” (Evangelio de la Vida, No. 87)

“Entre los asuntos importantes relacionados con la dignidad de la vida humana lo cual concierne a la Iglesia, el aborto necesariamente juega un papel central. El aborto, directo acecino de un inocente ser humano, es siempre gravemente inmoral (Evangelio de la Vida No. 57); sus victimas son los más vulnerables e indefensos miembros de la familia humana. Es imperativo que aquellos que son llamados a servir a los más pequeños entre nosotros presten urgente atención y den prioridad a este asunto de justicia” (2001: Plan Pastoral para Actividades Pro-Vida de los Obispos de Estados Unidos de América: Una Campaña in Apoyo a la Vida).

Domingo XVII del Tiempo Ordinario, Ciclo B (17th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Aborto y Anticonceptivos

“Es notorio que tanto la aceptación como el uso de los anticonceptivos ha aumentado en nuestra sociedad, al igual que la aceptación y el uso del aborto. Las parejas que conciben un hijo sin tener intención de hacerlo, mientras usan anticonceptivos, son mucho más propensas a recurrir al aborto que otras personas. Trágicamente, nuestra sociedad ha caído en la mentalidad de ver a los niños como cargas e invita a muchos a considerar el aborto como “un respaldo” si fallan los anticonceptivos. Esto es más obvio en los esfuerzos por promover un “anticonceptivo de emergencia” drogas que en realidad actúan como abortivos prematuros.

“Junto a Juan Pablo II nosotros afirmamos que la anticoncepción y el aborto son “dos males específicamente diferentes,” el último destruye la vida de un ser humano,” pero están relacionados” (Evangelio de la Vida No. 13). Es importante recordar que medios a los que se les llama “anticonceptivos” son, en realidad, también algunas veces abortivos. El fin del aborto no vendrá de parte de campañas anticonceptivas sino del profundo entendimiento de nuestra sexualidad humana, y de la vida humana, como regalos sagrados que merecen nuestra cuidadosa custodia” (2001: Plan Pastoral de los Obispos De Estados Unidos para Actividades Pro-Vida: Una Campaña en Apoyo de la Vida).

Domingo XVIII del Tiempo Ordinario, Ciclo B (18th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

En la Encíclica Caritas in Veritate de Junio del 2009, el Papa Benedicto XVI recuerda al mundo que la pobreza no será erradicada a menos que descubramos y protejamos la santidad de la vida a todos los niveles. El rechazar al no nacido como algo infrahumano  y el permitir el aborto impide el trabajo de la justicia social. Él señala con urgencia, "Mientras los pobres del mundo siguen llamando a la puerta de la opulencia, el mundo rico corre el riesgo de no escuchar ya estos golpes a su puerta, debido a una conciencia incapaz de reconocer lo humano" (n75).

Domingo XIX del Tiempo Ordinario, Ciclo B (19th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Santuario de Vida

“Desde dentro del corazón del mundo, la familia tiene una relación decisiva y determinante con la vida. Como Santuario de vida, la familia debe de acogerla, defenderla, acompañarla durante su desarrollo, especialmente durante todo el proceso de su educación…La familia amorosamente da testimonio de del carácter único de la nueva vida…La instrucción de la Didaché, “No matarás al niño en el vientre de su madre” (2,1), incorporada a la tradición viva de la Iglesia, debe resonar aún hoy, desde el corazón de cada hogar. ¡Sólo Dios es el Señor de la Vida!” (Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Concilio Pontificio para la Familia, Homilía a la Academia Pontificia por la Vida, Febrero, 1997)

Domingo XX del Tiempo Ordinario, Ciclo B (20th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

La Eucaristía y el Movimiento Pro-Vida

“Yo soy el Pan de Vida. Quien me coma vivirá para siempre. Lo resucitaré en el último día.” (Jn. 6:47-58) El sacrificio Eucarístico es la propia acción de Cristo mediante la cual Él destruye la muerte y restaura nuestra vida. Donde quiera que nos unamos para este sacrificio, estamos celebrando la victoria de la vida sobre la muerte, y por tanto, sobre el aborto. El movimiento pro-vida no está simplemente trabajando “por” la victoria, nosotros estamos trabajando “desde” la victoria. Así codo dijo el Santo Padre en Denver en 1993, “No tengan miedo. El resultado de la batalla por la vida ya ha sido decidido.” Nuestro trabajo es aplicar la ya establecida victoria a cada faceta de nuestra sociedad. La celebración de la Eucaristía es la fuente y la cumbre de dicho trabajo.

Vigésimo Primer Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B (21st Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Aprendiendo a Amar

En Washington, DC en 1994 la Madre Teresa dijo que nosotros combatimos el aborto enseñándole a la madre lo que verdaderamente significa amar: “estar dispuesto a dar hasta que duela…Por tanto la madre que está pensando en el aborto, debe ser ayudada a amar, es decir, para que de hasta que le dañe sus planes, o su tiempo libre, para que respete la vida de su hijo.” Gustave Thibon ha dicho que el verdadero Dios transforma la violencia en sufrimiento, mientras que los falsos dioses transforman el sufrimiento en violencia. La mujer tentada a tener un aborto transformará su sufrimiento en violencia a menos que ella permita que el amor la transforme, y la haga disponible a entregarse a sí misma. La Eucaristía da ambas cosas la enseñanza y el poder. La madre debe decir “Este es mi cuerpo, mi sangre, mi vida, dada por mi hijo.”

Vigésimo segundo Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B (22nd Sunday Ordinary Time, Cycle B)

En Estados Unidos el aborto es una opción legal durante todo el curso del embarazo. Y sin embargo, el aborto es una violación de los derechos humanos de magnitud imponderable, y una atrocidad contra toda la familia humana. Es verdad que la decisión Roe v. Wade –la principal decisión legalizadora del aborto– dio la impresión de crear un derecho al aborto con ciertas limitaciones. Pero la decisión Doe v. Bolton, que la Corte Suprema decretó el mismo día, anuló esas limitaciones al crear una excepción en casos de "salud" –una excepción tan amplia que dados los efectos que ha tenido permite el aborto por cualquier razón y en cualquier momento…. La gran mayoría del pueblo estadounidense queda sorprendida y horrorizada al enterarse de que no existe ningún límite legal verdaderamente efectivo para el aborto. Casi todos se dan cuenta de que las cosas han ido demasiado lejos. En unión con muchas personas de otras religiones, luchamos para crear una sociedad que reconozca al aborto como el crimen que en realidad es.

Vigésimo tercero Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (23rd Sunday Ordinary Time, Cycle B)

2270 La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida (cf CDF, instr. "Donum vitae" 1, 1).  Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses te tenía consagrado (Jr 1, 5; Jb 10, 8-12; Sal 22, 10-11).  Y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo hecho en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra (Sal 139, 15).

2271 Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. Esta enseñanza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral.  No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte al recién nacido. (Didajé, 2, 2; Bernabé, ep. 19, 5; Epístola a Diogneto 5, 5; Tertuliano, apol. 9).  Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables (GS 51, 3).

Vigésimo Cuarto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B (24th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

De parte de La Beata Teresa de Calcuta

“Pero yo siento que el aborto es el gran destructor de la paz, porque es una guerra directa, una matanza directa, directo asesinato por parte de la propia madre. Y nosotros leemos en las Escrituras, porque Dios lo dice muy claramente. “Aunque una madre se olvide de su hijo, Yo no te olvidaré. Te tengo grabado en la palma de Mi Mano.” Nosotros estamos grabados en la palma de Su Mano, tan cerca de Él, ese niño no nacido ha sido grabado en la palma de Su Mano. Y esto es lo que pega más fuerte, el comienzo de esta oración, que aunque la madre pueda olvidarse de algo imposible –aún si ella se olvida – “Yo no te olvidaré.” Y hoy el gran destructor de la paz es el aborto. Y nosotros los que estamos hoy aquí – fuimos deseados por nuestros padres. No estaríamos hoy aquí si nuestros padres nos hubieran hecho esto a nosotros.” Discurso al recibir el Premio Nóbel de la Paz en Oslo, Noruega, en Diciembre 11, 1979.

 Vigésimo Quinto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B (25th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Papa Benedicto XVI sobre la Vida…

“Nosotros estamos bien conscientes que con mucha frecuencia… la vida se exalta mientras es placentera, pero se tiende a dejar de respetarla cuando está enferma o disminuida. En cambio, partiendo del amor profundo a toda persona, es posible realizar formas eficaces de servicio a la vida: tanto a la que nace como a la que está marcada por la marginación o el sufrimiento, especialmente en su fase terminal. La Virgen María acogió con amor perfecto al Verbo de la vida, Jesucristo, que vino al mundo para que los hombres "tengan vida en abundancia" (Jn. 10, 10). A ella le encomendamos a las mujeres embarazadas, a las familias, a los agentes sanitarios y a los voluntarios comprometidos de muchos modos al servicio de la vida. Oremos, en particular, por las personas que se encuentran en situaciones de mayor dificultad.” (Ángelus, Febrero 5, 2006)

Vigésimo Sexto Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B (26th Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Sobre el Voto…

“En una sociedad democrática los ciudadanos escogen a quiénes dan la autoridad para el bien común. La elección de una persona en vez de otra para una oficina publica afecta a muchas vidas significativamente, especialmente la vida de las personas más vulnerables en la sociedad, tales como los niños en el vientre y aquellos que tienen enfermedades incurables. Es por esto que los ciudadanos católicos tienen una seria obligación moral de ejercer el voto, tanto en las elecciones nacionales, estatales o locales” (Obispos de Kansas, Principios Morales para los Votantes Católicos, Agosto 15, 2006).

Vigésimo séptimo Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (27th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)

Una cierta participación del hombre en la soberanía de Dios se manifiesta también en la responsabilidad específica que le es confiada en relación con la vida propiamente humana. Es una responsabilidad que alcanza su vértice en el don de la vidamediante la procreación por parte del hombre y la mujer en el matrimonio, como nos recuerda el Concilio Vaticano II: « El mismo Dios, que dijo « no es bueno que el hombre esté solo » (Gn 2, 18) y que « hizo desde el principio al hombre, varón y mujer » (Mt 19, 4), queriendo comunicarle cierta participación especial en su propia obra creadora, bendijo al varón y a la mujer diciendo: « Creced y multiplicaos » (Gn 1, 28) ».30

Vigésimo octavo Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (28th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)

El Triunfo de la Vida

“Del mismo modo que la comunidad pro-vida es hoy, con frecuencia ridiculizada, Pablo era puesto en ridículo regularmente: verdaderamente, él sufría algo mucho peor que el ridículo, porque la verdad sobre Dios, la ley de Dios y la ley natural hace a muchos sentirse incómodos. Aquellos que se oponen la ley de Dios no quieren que se les recuerde sobre lo que esta ley exige. Esto no es menos cierto en nuestro tiempo que en el de Pablo. Y es por eso que rezamos por la conversión de aquellos cuyos corazones se han endurecido por el pecado del aborto y el pecado de su propagación. Nosotros pedimos el coraje y la persistencia de San Pablo, en nuestro esfuerzo por esparcir el Evangelio de la Vida. Nosotros rezamos por el triunfo de la vida” (Cardenal William Keeler, Enero 22, 2006)

Vigésimo noveno Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B (29th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)

“Imponiendo” valores

“La fe religiosa por largo tiempo ha sido la fundación de la experiencia americana. Desde el Mayflower Compact, el cual comienza “En Nombre de Dios, Amén” hasta nuestra Declaración de Independencia, escuchamos fuertes ecos de nuestra fe en Dios. Encontrando expresión en nuestras profundas convicciones de que tenemos derechos inalienables por parte de la “Naturaleza y por la Naturaleza de Dios”…el hablar contra la discriminación racial, la injusticia social o las amenazas a la dignidad de la vida no es imponer valores sobre la sociedad, sino llamar a nuestra sociedad a lo que es de ella, a los principios morales que han sido aceptados desde antaño y el compromiso a defender los derechos humanos básicos, lo cual es la función de la ley.” – Reverendísimo Donald Wuerl, Arzobispo de Washington, en la homilía de la Misa Roja, Octubre 1, 2006. 

Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario, Cycle B (30th Sunday in Ordinary Time, Cycle B)

“Al proteger la vida humana, debemos de empezar con el compromiso de nunca matar intencionalmente, o conspirar para matar, ninguna vida humana inocente, sin importar cuán desecha, desforme, discapacitada o desperada esta vida pudiera parecer. Nosotros urgimos a los católicos y a otros a promover leyes y pólizas sociales que protejan la vida humana y promuevan la dignidad humana al máximo grado posible. Las leyes que legitimizan el aborto, el suicidio asistido, y la eutanasia son profundamente injustas e inmorales. Nosotros apoyamos la protección constitucional por la vida humana no nacida, al igual que a los esfuerzos legislativos para poner fin al aborto y la eutanasia.” (Ciudadanos Fieles, Obispos EU, 2003).

Solemnidad de todos los Santos, Noviembre 1 (Solemnity of All Saints, Nov 1)

Construyendo la Cultura de la Vida

El Obispo Michael W. Warfel de la Diócesis de Juneau, Alaska dijo esto sobre cultivar una cultura de vida: “La tolerancia y la promoción del aborto, social y legalmente, ha nublado las consciencias individuales y a hecho difícil a muchos distinguir entre lo bueno y lo malo, aun cuando lo que está en juego es el derecho fundamental a la vida. Si rechazamos el valor y la dignidad de la vida humana, nuestra cultura se basa más y más en una mentira y sus estructuras no se pueden soportar. ¿Pero cómo ayudamos a los demás a que entiendan esto? ¡Transformando nuestra cultura en una cultura que defienda y respete la vida humana! Además de apoyar leyes que protejan la inocente vida humana, es necesario hablar de la verdad más profunda detrás de esas leyes: que la vida humana es sagrada; que Dios es su autor; que nosotros no somos dueños de nuestras propias vidas.”

Trigésimo segundo Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B (32nd Sunday Ordinary Time, Cycle B)

Re-dedicación a la Causa de la Vida

“En este Plan Pastoral para Actividades Pro-Vida: Una Campaña en Apoyo a la Vida, nosotros renovamos nuestro llamado cada católico y a las muchas instituciones y organizaciones de la Iglesia a que se unan en un esfuerzo sin precedente para restaurar el respeto y la protección legal a cada vida humana – ser lo que el Santo Padre nos pide que seamos: un pueblo de vida y un pueblo por la vida (El Evangelio de la Vida, no. 78). Es nuestra esperanza y expectación que al enfocarnos en la necesidad de respetar y proteger las vidas de los inocentes no nacidos y de aquellos que están discapacitados, enfermos, o muriendo, ayudemos a profundizar el respeto por la vida de cada ser humano.” (Obispos EU, 2001).

Trigésimo tercer Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B (33rd Sunday Ordinary Time, Cycle B)

La Misericordia Triunfa

La Iglesia se opone al aborto, pero acoge con misericordia a aquellos que han cometido este error. Tomemos valor de estas palabras del Papa Juan Pablo II: “Ahora quiero decir unas palabras especiales a las mujeres que han tenido abortos. La Iglesia está consciente de los muchos factores que han podido influir en su decisión, y no duda que en muchos casos fue una decisión dolorosa y hasta catastrófica. Puede que la herida de su corazón aún no haya sanado. Ciertamente lo que sucedió fue y es terriblemente erróneo. Pero no caigan en el desaliento y no pierdan la esperanza. Por el contrario, traten de entender qué fue lo que pasó y denle la cara honestamente. Si aún no han hecho esto, entréguense con humildad y confianza al arrepentimiento. El Padre de la misericordia está listo para darle su perdón y su paz en el Sacramento de la Reconciliación. Al mismo Padre y a su misericordia usted puede, con segura esperanza, encomendarle a su hijo. (El Evangelio de la Vida #99).

Solemnidad de Cristo Rey, Ciclo B (Solemnity of Christ the King, Cycle B) 

Ética Consistente de Vida

“El significado de una ética consistente en la comunidad católica quiere decir que nuestra tradición moral nos llama más allá de la tan evidente división de la sociedad entre el testimonio moral a favor de la vida antes y después del nacimiento. ¿Quiere esto decir que todos debemos de hacerlo todo? ¡No! Hay límites de tiempo, energía y competencia. Cada vocación individual tiene su forma. Las personas deben de especializarse, los grupos deben enfocar sus energías. La ética consistente no niega esto.” (Cardenal Joseph Bernardin, Address at Seattle University, March 2, 1986).

Primer Domingo de Adviento, Ciclo C (1st Sunday of Advent, Cycle C)

De parte de alguien que tuvo un aborto

“[El aborto] me dio un sufrimiento y un dolor que van más allá de las palabras. Estaba petrificada de decirle a alguien. Yo había cometido el más monstruoso de los crímenes. Pero aún así el Señor me perdonó, así como perdonó a Pablo. Pero yo siempre me lamentaré de lo que hice y probablemente siempre sentiré dolor. Pero yo rezo para que mi experiencia pueda de algún modo prevenir a otras mujeres de cometer el mismo error fatal. ¡Ahora soy enfermera, por tanto visto mi uniforme en todas las cosas pro-vida que hago! Esto ayuda.” El perdón y la sanación están disponibles. Visite www.RachelsVineyard.org.

¿Dónde empezamos…?

 

“Dos tentaciones en la vida pública pueden distorsionar la defensa de la Iglesia a la vida humana y a la dignidad: La primera es una equivalencia moral que no hace distinción ética entre diferentes clases de asuntos relacionados con la vida humana y la dignidad. La destrucción directa e intencional de la inocente vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural es siempre errónea y no es solamente un asunto más entre muchos otros. Esto debe de ser siempre rechazado. La segunda es el uso equivocado de estas necesarias distinciones morales como una forma de echar a un lado o de ignorar otras serias amenazas a la vida humana y a la dignidad…Esta cultura de la vida empieza con la preeminente obligación de proteger la vida inocente de los ataques directos y se extiende hasta defender la vida cuando sea amenazada o disminuida” - Obispos de los Estados Unidos, “Formando Consciencia en los Ciudadanos Fieles: Una llamada a la Responsabilidad Política.,” Noviembre 2007.

Segundo Domingo de Adviento, Ciclo C (2nd Sunday of Advent, Cycle C)

El dolor del aborto – por parte de alguien que sabe…

“Cuando supe que estaba embarazada, tuve tanto miedo y sentí que no tenía a dónde acudir. Sentí que no tenía otra opción. Después que me hice el aborto, al principio, me sentí aliviada. Pero después de resistirme a creerlo por 7 años finalmente sentí el impacto. Me asusté tanto cuando supe lo que el aborto es en realidad. Estaba tan enojada con mi familia y con mi novio (ahora mi esposo). Sentí que nadie estuvo ahí conmigo. Tenía rabia contra el personal de la clínica por decirme que todo estaría bien. Encontré el Proyecto Raquel y ellos me ayudaron a empezar a llorar por mi hijo. Tantas mujeres sienten que de haber tenido mas apoyo y confianza durante la crisis de sus embarazos muchas vidas hubieran sido salvadas.” Hay ayuda disponible: Lame al 1-800-395-HELP.

Tercer Domingo de Adviento (3rd Sunday of Advent, Cycle C)

Cuando iba a comenzar el año 1000, las personas huyeron a las montañas, esperando el regreso de Cristo. Cuando llegó el 2000, las personas temían mayores crisis con las computadoras – y por ende mayores crisis sociales, ninguna de ellas sucedió. Pero ambos momentos en la historia nos recuerdan algo más profundo, la lección del Adviento. Adviento significa “venida.” El Señor quiere que esperemos y nos preparemos para Su venida, no como algo ya fijado en un día específico o algo identificado con una calamidad en particular, sino como un aspecto ordinario de nuestra vida diaria cristiana. Por un lado sabemos de Su venida; por el otro lado, no sabemos cuándo. No obstante, cada momento es una oportunidad para hacer de esa venida algo más central en nuestras vidas. ¡Señor, que te acojamos diariamente en tu Palabra, en los Sacramentos, y en todos nuestros hermanos y hermanas!

Navidad, Ciclo C (Christmas, Cycle C)

Mesías y Señor

En la Misa de Navidad de medianoche, escuchamos el glorioso anuncio de que nos ha nacido un Salvador. Desde el inicio de los tiempos, los profetas anunciaron que el Mesías del Señor vendría. “Mesías,” o “Cristo” significan “El Ungido.” Dios ungió a muchos para que realizaran una misión especial.

En la Navidad, esta profecía se hizo realidad de un nodo sorprendente, porque los ángeles no anunciaron simplemente que Jesús era el Mesías del Señor. Ellos dijeron que el niño recién nacido era Mesías Y Señor. Dios no solamente envió un Mesías. Él mismo vino. Este Niño es el Dios que nos creó a todos. Y viniendo de este modo, unió cada vida humana, nacida o no nacida, a la Suya. Navidad es, verdaderamente, la fiesta de la dignidad de cada vida humana.

Fiesta de la Sagrada Familia, Ciclos A-B-C (Feast of the Holy Family, Cycles A-B-C)

Santuario de Vida

Este fin de semana celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia. Aunque Jesús fue concebido por una virgen, no obstante, vivió como hijo en una familia humana – una familia que nos señala el camino al resto de nosotros.

La familia es santuario de vida. No puede haber vida sin familia, y no puede haber familia sin vida. La familia, por encima de todo, es donde la vida es acogida, sin importar cuán frágil o cuán inconveniente pudiera ser.

Una de las tantas razones por las que el Papa y los obispos identifican al aborto y la eutanasia como asuntos preeminentes es porque estos crímenes son cometidos por parte de un miembro de la familia para con el otro.

¡Que la Sagrada Familia nos conduzca a la Cultura de la Vida!

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