Priests for Life - Chirch Teaching
EDUCATIONAL RESOURCES
The Catechism

From the Pope
Encyclicals
Letters, Addresses,
and Homilies


From the Vatican

From Individual Bishops

From the
US Bishops’ Conference


From Other Sources Associated with
the Magisterium

OTHER SECTIONS
America Will Not Reject Abortion Until America
Sees Abortion


Prayer Campaign

Join our Facebook Cause
"Pray to End Abortion"


Take Action

Social Networking

Rachel's Vineyard,
A Ministry of Priests For Life


Silent No More Awareness Campaign, A Project
of Priests For Life

Clergy Resources
SIGN UP FOR EMAIL


 

LA DEFENSA DE LA VIDA:LA GRAN CAUSA DEL TERCER MILENIO

CONGRESO HUMAN LIFE INTERNATIONAL

HOUSTON - TEXAS

April 18, 1998

CARDINAL LÓPEZ TRUJILLO

En la proximidad del inicio del Tercer Milenio la mirada del hombre amplía para ver con una perspectiva de mayor alcance cuales son los problemas cruciales decisivos, de especial portada histórica y para reflexionar en su solución. La cuestión de la vida, su proclamación, su defensa y la proclamación y el trabajo por la cultura de la vida contra la cultura de la muerte, están en el centro mismo del rostro de la futura humanidad.

El alto número de participantes en este congreso con el peculiar entusiasmo que es fácil experimentar muestra claramente cómo, Ustedes, queridos hermanos y amigos, son conscientes de la trascendencia del tema que nos ocupa: realmente vital, como decimos en español "de vida o de muerte"!

Así como San Juan de la Cruz escribía: "En la noche de la vida se nos examinará en el amor", así hoy podemos decir que a cada uno de los seres humanos, a cada uno de los pueblos, a toda la humanidad, un tema central del examen, ante el tribunal de la historia, y, especialmente ante el tribunal de Dios, será este: cómo respetó el don maravilloso de la vida humana su propia vida y en la de los demás. El examen será en el amor, ciertamente, en un amor que exige la justicia, el reconocimiento del sagrado y fundamental derecho a la vida, base de todos los demás. Ser examinados en el amor por la vida implica una serie de preguntas que nadie puede evadir y que siempre resonarán en la conciencia, en el corazón y en la memoria de la humanidad. Es la pregunta dirigida por el mismo Dios a la responsabilidad de Cain. Como ser libre y responsable Caín debería ser capaz de responder (eso quiere decir "responsable"), sobre qué o sobre quién? "Dónde está tu hermano... qué has hecho?"(Gen 4,9). Cada uno de nosotros y cada uno de los pueblos, de las naciones, de los Parlamentos, de los políticos, de los gobernantes siempre estará de frente a esta pregunta, que podríamos formular también así: ¿Qué has hecho de tu hermano?

Naturalmente esa pregunta que nada ni nadie, puede silenciar, no obstante todas las estratagemas para no dejarse interpelar por el Señor de la vida, por el Señor de la historia, resuena, en primer lugar en el recinto de la familia, en el Santuario de la vida y es dirigida a los padres, al padre y a la madre. El primer aspecto de una paternidad y de una maternidad responsable se dirige a quienes son llamados por Dios a ser colaboradores suyos en el proyecto de la creación para que respondan por su misión de procrear, de transmitir humanamente, con plena dignidad y responsabilidad, el don sagrado, (Porque su fuente es Dios mismo) de la vida. La cuestión de la vida es tarea fundamental de la Familia, fundada sobre el matrimonio, tarea, noble misión de amor y de justicia, correspondientes a la Comunidad de vida y de amor que forman los esposos llamados a estar abiertos a la vida. La cuestión trascendental de la vida, del tratamiento que se le de, está en el corazón de la familia: a ella corresponde amar, acoger, tutelar la vida; a la familia corresponde defenderla de todos las amenazas y atentados, sin ahorrar esfuerzo y con mas empeño y ternura porque se trata del hijo, el mayor don de Dios a los esposos, el más inocente y necesitado de protección. La cuestión de la vida es simultáneamente un gran tema social, político, y de la Doctrina Social de la Iglesia. Si el futuro de la humanidad pasa por la familia, el rostro mismo de la humanidad recibirá sus rasgos definitorios de acuerdo con el tipo de humanidad que revelen sus acciones, que muestre su comportamiento con el hombre imagen de Dios.

Tantos aspectos podríamos tratar de la enorme riqueza de la enseñanza de la Iglesia y muy especialmente de la Enciclica Evangelium Vitae. Forzosamente he de limitarme a algunos consideraciones que considero fundamentales. Quisiera proponer algunas consideraciones con la mirada puesta en el momento histórico, en la vecindad del Tercer milenio y en la coincidencia de la Celebración este año del cincuentenario de la Declaración universal de los Derechos humanos.

1) UN GRANDE CONTRASTE

Impresiona verla contraposición, el penoso contraste, entre el progreso de la ciencia y de la técnica, los avances en el campo de la producción y el retroceso vergonzoso producido en estas ultimas tres décadas en términos de humanidad!. Muchos hoy no parecen inquietarse ante la masacre de los inocentes!

El contraste se hace evidente entre los avances que se registran respecto de no pocos aspectos en la sensibilidad por la justicia, y la conculcación de derechos fundamentales, el más fundamental: el derecho de la persona humana, de todo ser humano, desde el momento de la concepción, a vivir, a que su vida sea respetada. Hay una sensibilidad por numeros derechos, y esto es un aspecto muy positivo. Tiene la consciencia el sólo recuerdo de la esclavitud, de la discriminación. No puede uno creer que hace apena 30 años en naciones desarrolladas pudiera haber situaciones tan inhumanas como las que valientemente denuncio Martin Luther King. La geografía del hambre sacude las conciencias: como pueden coexistir la opulencia, hasta el derroche y la miseria hasta el hambre que sigue cobrando tantas victimas?. Y cómo explicarse se mientras crecen modalidades, estructuras, exigencias democráticas, de igualdad y participación, haya quienes levanten el muro de la ignominia: la separación caprichosa entre aquellos a quienes les es reconocido, con personas, el derecho a vivir y los otros, ese otra categoría de personas constituida por quienes son tratados como cosas, a quienes se les niega su dignidad de personas y por ello se decido en tantos parlamentos su eliminación. Más aun: crece la sorpresa y la vergüenza al comprobar que, como lo subraye el Santo Padre, el delito se quiere hacer pasar como un derecho, y que esta terrible confusión se vuelva proyectos políticos que se adoptan en mas naciones y se imponen, con "políticas" conocidas, a otras naciones y a otros pueblos. Todo come si se trataría de la madurez de la consciencia política, en una nueva concepción de la libertad y del mismo sentido de la justicia. Eliminar a otros, que no son injustos agresores, sino inocentes, los mas inocentes, hasta someterlos a la ejecución capital, puede ser un derecho?... Es, sin duda, un cruel abuso, una distorsión, una aberración en el campo jurídico que siembra muerte!..

2) UNA OPCIÓN ANTROPOLOGICA

 

Se ve cada día más claramente que los atentados crecientes y sistemáticos contra la vida humana tiene como causa principal un obscurecimiento de la verdad del hombre. El hombre, en una pobre concepción antropológica que está a la base de decisiones arbitrarias, decíamos, es tratado como instrumento, como cosa. Su manipulación y su eliminación son así permitidas. En el campo político, los Parlamentos que introducen las leyes abortistas, realmente inicuas, operan con una mentalidad positivista. La ley no debe regularse por la verdad del hombre. Las opciones políticas de los parlamentos imponen, en el juego de las "mayorías" su verdad. Lo bueno o lo malo no es considerado en relación con la dignidad y con los derechos de la persona humana sino que son las leyes las que dan la entidad moral. Los parlamentos deciden sobre si a un niño no nacido se le debe reconocer o no la categoría de persona, con sus correspondientes derechos. Esto explicar la arbitrariedad que tiene en Estados Unidos su más evidente despropósito en todo lo que está a la base del Partial birth abortion.

Cuando los Parlamentos tienen alguna duda, pueden llegar incluso a reconocer que una determinada acción es un delito, pero que, dentro de determinadas circunstancias, ese delito no merece una pena, un castigo. También aquí se está delante de una opción injusta y arbitraria.

Así se llega a la difusión de comportamientos crueles e inhumanos, apoyados en una falsa concepción de la democracia la cual impone sus criterios y concepciones.

Una falsa antropología que huye ante las exigencias de una reflexión ontológica y ética, explica también la mentalidad contraceptiva y el conjunto de políticas demograficas en las cuales se imponen los esquemas utilitaristas a los pueblos pobres. Un campo de la mayor importancia en la aplicación, en la enseñanza sistemática de una desviada educación sexual que prolifera en muchas naciones y que va moldeando una mentalidad sobre el sexo desligado de la verdad completa de la persona humana, de la libertad responsable, de un amor digno de ese nombre, de la familia.

Una falsa antropología hace que los problemas no se reduzcan a un campo u otro, sino que se ponga en juego la totalidad de la persona y de sus relaciones. Termina por imponerse una visión individualista, en contra de los valores morales, y concretamente se sustrae la persona de sus deberes familiares.

La educación para la cultura de la vida ha de comenzar en la familia. Es necesario estar muy presentes en todo lo que comporte una seria educación sexual de la cual, de ninguna manera, puede ser alejada la familia. Resulta incomprensible que no se use, por ejemplo, el documento de Pontificio Consejo para la Familia o que, de alguna manera, haya quienes, en medios católicos, pretendan negarle o reducirle autoridad. Por fortuna, en el mundo ha sido acogido como un instrumento precioso que ofrece los criterios de una buena antropología. En cambio ciertos modelos y textos o una espurea educación sexual inoculan una falsa concepción del hombre y de la mujer, que llevaría a un tipo falso de juventud, de humanidad. La pregunta del Santo Padre a los Jefes de Estados, en los umbrales de la conferencia de El Cairo, tiene toda su actualidad y gravedad: que tipo de juventud quieren para el futuro? Todo esto tiene que ver con el estilo de vida. Y todo está interconectado: una mentalidad desviada y confusa invade todos los campos. La concepción, por ejemplo, de un tipo de mujer conduce comportamientos en los que la maternidad, la fidelidad conjugal, la ética sexual, etc.. quedan minadas.

Por esto en los movimientos pro-vida, y en los movimientos de familia, se requiere una muy seria formación. La eficacia en la acción proviene de la capacidad de una formación a fondo de los lideres, para lo cual los cursos, seminarios, Congresos son de una gran utilidad.

La confusión, la oscuridad, solo serán vencidas con la luz de la verdad. Para ello la fe y la razón deben ofrecer una visión armónica. Afortunadamente contamos con un muy rico magisterio!..

3) UN ACCIÓN, BAJO EL SIGNO DE LA UNIDAD

Los retos que enfrentamos son inmensos.. Las fuerzas de la disgregación poderosas. La prepotencia económica y política es gigantesca.. Si, la lucha que hemos de librar no es fácil. El gigante impone su mentalidad y sus condiciones. Se llega incluso a no aceptar que se denuncien las leyes injustas, como si esto fuera un atentado contra la democracia. Hay intentos, como se sabe, de presentar el aborto como parte de los Derechos Humanos. Oponerse a ese derecho seria entonces un delito!. Pero, aunque no se llegue a tales extremos, ya hay fenómenos preocupantes. Los movimientos pro-vida tendrían entonces que cruzarse de brazos, desactivarse. En manera alguna se puede incurrir en procedimientos violentos!. Sin embargo las actividades no pueden dejar de ser vigorosos, expresivas y constantes las denuncias, masivas y también publicas las manifestaciones, por ejemplo en los grandes congresos que llenan plazas, estadios. Seria una tentación totalitaria si los derechos de quienes defienden la vida fueran calificados de delitos!. En los movimientos pro-vida es necesario estar muy bien preparados para poder responder adecuada y oportunamente a una serie de complicaciones que impliquen un tratamiento discriminatorio.

Es necesario mantener y fortalecer el dialogo con quienes tienen en la sociedad capacidad de decisión. El dialogo y la cooperación ha de abrirse más y mas a una concertada acción ecuménica en el cristianismo. Hay todo un mundo, en este campo, lleno de posibilidades, entre las distintas Iglesias y Confesiones. El dialogo con las Religiones no cristianas será de grande importancia. Hay una fundamental convergencia, por ejemplo, en la defensa de la vida con el Islam. Personalmente he tenido la oportunidad de haber sido invitado y de haber participado, en dos importantes congresos Panislamicos. Con el judaísmo será importante adelantar un dialogo. Habrá que buscar, con imaginación creadora, oportunidades de dialogo y acción. La identidad y convergencia que nos viene de la Revelación es todo un tesoro que asegura una lucha común.

Hay que potenciar, con todo entusiasmo, la unidad entre los diversos movimientos Pro-Vida, confesionales o no. Se han venido dando pasos muy positivos al respecto. Los Congresos mundiales que el Pontificio Consejo para la Familia ha llevado a cabo han contribuido notablemente. Hemos celebrado ya dos en Roma y uno en Bratislava. El próximo pensamos que seria magnifico poderlo realizar en Estados Unidos.

La unidad es una gran riqueza y una gran urgencia, en la misma Iglesia. El contenido de esa unidad lo da la Enciclica Evangelium vitae. Es indispensable que no se separen los campos de trabajo entre la Familia y la Vida. Forman una unidad inseparable. Insistimos en esta verdad: No familia sin vida y no vida sin familia!

Unidad en todos los campos, entre las Conferencias Episcopales y los obispos y los movimientos. En todas las naciones del mundo se reconoce la prioridad y urgencia de la Pastoral Familiar y de la Pastoral Para la Vida, unidas y complementarías. Como Pastores sabemos bien que el rebaño que el Señor nos encomendó está amenazado por lobos rapaces, por gigantes llenos de poder y pertinacia. Y el peligro se cierne con dimensiones planetarias sobre toda la familia humana. La unida es condición de la eficacia. En el Pontificio Consejo para la Familia buscamos estar siempre al servicio de esa unidad concreta y exigente en el servicio de esta causa de la vida que definirá el rostro de la nueva humanidad en el Tercer milenio.

CONCLUSIÓN

El Señor de la vida es nuestra fuerza, nuestra roca nuestra esperanza. La cruz victoriosa es fuente de vida y de esperanza. ! Ave Crux, Spes Unica!. En el misterio de la cruz redentora la misma dignidad humana es proclamada y, herida por el pecado, es redimida y liberada. Desde la Iglesia hemos de "contagiar" al mundo esa esperanza, anunciando el Evangelio de la vida en Jesucristo. De esa vida que tiene en dios su fuente, por ello es sagrada y que en El encuentra su plenitud. La vida que surgió como un torrente de luz en las entrañas de Maria: Cristo es el esplendor de la verdad y la Luz del Mundo. La vida que irradia su luz nueva en el seno de toda madre; la vida que crece y hace su camino hasta Dios. La vida amenazada, que sufre dolores de parto; la vida que avanza como un río de liberación!


 

Priests for Life
PO Box 141172 • Staten Island, NY 10314
Tel. 888-735-3448, (718) 980-4400 • Fax 718-980-6515
mail@priestsforlife.org