Los obispos católicos de Estados Unidos han emitido tres versiones del "Plan
Pastoral de Actividades Pro-Vida" (Pastoral Plan for Pro-Life Activities) desde
Roe vs. Wade. La última apareció en Noviembre del 2001. En esta tercera
versión se discute, por primera vez, de manera explícita la conexión entre
aborto y anticoncepción.
Hay muchos aspectos en esta conexión. En primer lugar, algunos
anticonceptivos causan abortos, y por lo tanto, no son anticonceptivos. Por otra
parte, es crítico entender, como lo señala el Papa en « El Evangelio de la
Vida » que el aborto y la anticoncepción son males específicamente diferentes
que difieren en naturaleza y gravedad. El aborto da muerte a una vida
humana, la anticoncepción distorsiona el sentido de la sexualidad humana. Ambos
son moralmente malos siempre.
La anticoncepción, considerada estrictamente como la prevención de la
fertilización, es uno de los muchos factores que llevan a un aumento del
aborto en nuestro mundo. Como dicen los obispos, « …[A]lgunos promueven el
uso generalizado de la anticoncepción como un medio para reducir los abortos y
aún critican a la Iglesia por no admitir ese enfoque. Hay que hacer notar que a
medida que la aceptación y el uso de la anticoncepción aumentaron en nuestra
sociedad, tambien ha aumentado la aceptación y el uso del aborto. Las parejas
que inintencionalmente conciben un niño mientras utilizan anticonceptivos son
más proclives a recurrir a un aborto que otras ».
Como a menudo hemos dicho el Padre Paul Marx, OSB y yo, no hay cultura o
subcultura en el mundo que haya permitido la anticoncepción y después no haya
avanzado hasta permitir el aborto.
La raíz última del mal de la anticoncepción es que niega que Dios es Dios. La
actitud subyacente es « Yo soy el que decide en última instancia si vendrá un
ser humano al mundo ».
Como resultado de esa actitud, uno piensa que puede cambiar el sentido de
la intimidad sexual reteniendo su poder de dar vida. Obviamente, la misma
actividad por la que la gente expresa la intimidad física más profunda puede dar
origen a nueva vida. ¿Alguna vez se preguntó por que Dios puso estos dos
aspectos en la misma acción ? ¿No podría haber inventado una acción para
expresar amor e intimidad y otra acción separada para crear nueva vida ? ¿Es un
accidente que ambas pertenezcan al mismo acto, o Dios se quedó sin ideas ?
Nada de eso, por supuesto. Dios actuó con un plan deliberado y sabio al crear
la sexualidad humana. Su plan dice que cuando un ser humano se da totalmente a
otro, ese « si » total incluye un « si » a nueva vida. La pareja se pone
en una actitud de aceptación. « Señor de mi vida y mi cuerpo, al dar mi cuerpo a
otro, entrego mi fertilidad, y acepto la fertilidad de mi compañero. Estoy
dispuesto a aceptar tu regalo. Ahora, lo dejo a ti, mi Señor, si realmente me
darás ese don en este momento ».
Como explica el Dr. Nathanson, no es que la anticoncepción cause abortos,
sino que ambos son causados por la perversión de la autonomía, tomando la
libertad y usándola para poner fin en vez de dar la bienvenida a la vida.