Priests for Life hizo recientemente un nuevo llamado a nivel
nacional para que las iglesias desarrollen campañas de empadronamiento de
votantes. Esta actividad consiste simplemente en darle oportunidad a los
miembros de la iglesia para que completen formularios de empadronamiento a la
salida. Llenar los formularios demora aproximadamente uno o dos minutos.
Es perfectamente legal que una iglesia desarrolle una campaña
no partidaria de registro de votantes. "No partidaria" significa que esta no se
limita a gente de un determinado partido. De hecho, no se excluye a nadie que
esté en condiciones de votar de acuerdo a las leyes federales y estatales.
Las campañas de registro de votantes son perfectamente
coherentes con el Evangelio y con el llamado que han estado haciendo tanto el
papa como los obispos para que nos involucremos en el proceso electoral.
Jesús envió a sus apóstoles para que hicieran discípulos de todas las naciones y
les enseñaran a cumplir todos sus mandamientos. El trabajo de la Iglesia
no es hacer simplemente que la gente crea, sino que la gente cumpla
con las enseñanzas del Señor. El Evangelio transforma la sociedad y renueva la
faz de la tierra. Ello incluye la renovación de la faz del liderazgo, las leyes,
las políticas y la vida política.
Aún en su encíclica sobre la Eucaristía, el papa nos alienta a
no olvidar nuestros deberes ciudadanos, y los obispos nos recuerdan en Viviendo
el Evangelio de la Vida (Living the Gospel of Life) que "en el foro
público cada voz cuenta; cada voto cuenta".
Así que tanto legalmente como espiritualmente estamos
preparados. ¿Qué nos detiene?
Uno de los obstáculos en algunas diócesis y parroquias es un
miedo excesivo a trabajar con "grupos externos". Algunos, por ejemplo, no
quieren una campaña de empadronamiento de "Christian Coalition", "Priests for
Life" o "National Right to Life".
Por supuesto, las parroquias y diócesis tienen libertad para
trabajar con quienes ellos elijan. Pero esa no es la cuestión central, porque la
decisión de no trabajar con un grupo determinado no exime a la Iglesia de su
deber de preparar a sus miembros para que sean votantes activos. Las campañas de
empadronamiento de votantes no están ligadas automáticamente con ningún grupo.
Empadronar votantes es una actividad de ciudadanos y las iglesias tienen el
derecho de facilitarla. No es una actividad que sea propiedad de la Iglesia
ni de ningún otro grupo externo. Nosotros en Priests for Life, junto con muchos
otros grupos nacionales, promovemos la concientización de la necesidad
del empadronamiento, y compartimos información sobre la forma de hacerlo. La
diócesis local y la parroquia tienen el rol de recoger la pelota y avanzar con
ella. Si tienen miedo de hacerlo, deben admitirlo, en vez de disfrazar su
miedo con la excusa que no pueden trabajar para un grupo en particular.
En el interín, no temeremos convocar a todos para que
empadronen la mayor cantidad posible de votantes, con o sin la ayuda de las
iglesias. Aún los clubes nocturnos han estado desarrollando campañas de
empadronamiento para proteger algunas actividades inmorales. ¿Acaso harán las
cosas mejor que la Iglesia de Dios?