Santa
Denuncia
Fr. Frank Pavone
National Director, Priests for
Life
(Click here for
the English Version)
“Una vez admitido el
derecho a matar personas improductivas... la vida de ninguno de nosotros puede
estar segura.” Esto dijo el Cardenal de Munster, Alemania, Clemens
von Galen en 1941. A este cardenal se lo llamaba el “León de Munster” porque
rugía con la voz del Evangelio contra las atrocidades del régimen nazi. Veinte
años después, el Dr. Martin Luther King, Jr. diría a unos predicadores en los
Estados Unidos la noche antes de ser asesinado que está bien predicar sobre la
“Nueva Jerusalén”, pero el predicador debe predicar también sobre “la nueva
Nueva York... y la nueva Memphis, Tennessee.” El cardenal von Galen sabía lo que
era aquello que el Dr. King posteriormente denominó “ministerio relevante”,
aquel que no duda en llamar a las cosas por su nombre y aplicar las enseñanzas
eternas de Cristo a los regímenes temporales construidos por los hombres.
A partir del 9 de octubre
de este año, el cardenal von Galen será conocido como Beato Clemens von
Galen. Será beatificado en la plaza San Pedro en Roma.
Por supuesto que su
beatificación significa que la Iglesia nos lo presenta como ejemplo. Dado que
era sacerdote y predicador (además de obispo y cardenal), aquellos que ejercemos
estos roles no nos equivocaríamos si concluyéramos que la Iglesia pretende
presentarlo como un ejemplo para nosotros.
Los encendidos sermones del
cardenal von Galen sobre los nazis nos recuerdan un punto destacado en el
Compendio de Doctrina Social de la Iglesia recientemente publicado por el
Vaticano. El documento declara:
“La doctrina social realiza una tarea de anuncio y de denuncia
(énfasis en el original) Continua diciendo: “La doctrina social comporta también una tarea de denuncia, en presencia del pecado: es el pecado de injusticia y de violencia
que de diversos modos afecta la sociedad y en ella toma cuerpo. (n.81)
Las homilías del cardenal
von Galen durante el verano de 1941 se hicieron famosas y determinaron que
estuviera a punto de ser arrestado y condenado a muerte. Von Galen protestó
especialmente contra la eutanasia: “Hay pocas dudas que los numerosos casos
de muerte repentina entre los dementes no son naturales, sino a menudo causadas
deliberadamente y son el resultado de la creencia que es legal tomar una vida
que no es digna de ser vivida... Se opina que como no pueden ganar dinero, son
máquinas obsoletas, comparables a una vaca vieja que ya no puede dar leche o un
caballo que está cojo... Aquí se trata de seres humanos, nuestros vecinos,
hermanos y hermanas, los pobres e inválidos... improductivos- ¡quizás! Pero ¿han
perdido por ello el derecho a vivir? ¿Tenemos ustedes y yo el derecho a existir
solamente porque somos “productivos”?” (3 de agosto de 1941)
¡Que el ejemplo de von
Galen viva y vibre a todo nivel en toda la Iglesia al atacar la cultura de
muerte! ¡Que él nos enseñe a no temer los juicios o las quejas! ¡Beato Clemens von Galen, ruega por nosotros!
Lea los sermones del cardenal en
www.priestsforlife.org.