Manteniendo el foco
Fr. Frank Pavone,
National Director, Priests for Life
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Desde Roe
vs. Wade, la opinión pública ha permanecido sorprendentemente estable en
relación al aborto. (La mayoría de los estadounidenses rechazan el aborto legal
excepto en circunstancias de violación, incesto y para preservar la salud física
y la vida de la madre). Los movimientos de la opinión pública han sido en
dirección pro-vida y el desplazamiento más visible ocurrió cuando se hizo
pública por primera vez la realidad del aborto de parto parcial, hace apenas una
década. Ese debate se focalizó en lo que realmente le pasa al bebé, en vez de
argumentos abstractos sobre “libertad de elección” y “derechos
constitucionales.”
A quienes
apoyan el aborto les hubiera convenido que lográramos prohibir el aborto de
parto parcial y nos olvidáramos del resto. Cuanto más pelearon para mantenerlo
legal, más gente rechazó la mentalidad “pro-elección.” Ahora que la Corte
Suprema ha accedido a considerar una vez más el caso del aborto de parto
parcial, para determinar si la ley federal que firmó el presidente Bush para
prohibirlo es constitucional, estamos frente a una nueva avalancha de cobertura
mediática que sólo podrá ayudar a la causa
pro-vida.
Ahora que es demasiado tarde para ocultar el aborto de parto
parcial, los grupos pro-aborto están tratando de hacer lo que más les conviene,
cambiar el enfoque de la discusión de los abortos tardíos a los
tempranos, y de bebés casi nacidos a la investigación con células madre
embrionales. Por supuesto, cuanto más temprano durante el embarazo se produce el
aborto y el bebé es menos visible, más personas están dispuestas a permitir el
aborto. La ventaja pedagógica que tenemos al hablar de aborto de parto parcial
es que la gente aprende cuando se la guía de lo más
obvio a lo menos obvio, de lo concreto a lo abstracto,
y de lo que es evidente a lo que se alcanza a través de un proceso de
razonamiento.
Obsérvese
cuanto tiempo de la conversación pro-vida es hoy en día sobre células madre,
clonación y la píldora del día después. No me malinterpreten, debemos enfrentar
estas cosas, y nosotros en Priests for Life las enfrentamos. Pero no piensen que
cambiar la conversación es accidental o una libre decisión de los líderes
pro-vida. El movimiento pro-aborto prefiere que hablemos de células madre
antes que de aborto de parto parcial y no debemos dejarlos que tengan
éxito haciendo que el público se olvide que aún se practican abortos de parto
parcial sin sanciones penales. El próximo caso de la Corte Suprema con relación
a este procedimiento debe movernos a la acción, hablando constantemente y
exigiendo que los candidatos a cargos públicos definan su posición.
La
mayoría de los estadounidenses no saben que es el aborto de parto parcial y
cuando se les explica, muchos no pueden creer lo que está pasando. Sin embargo
los documentos médicos y testimonios judiciales están disponibles. (Visite
www.priestsforlife.org/partialbirth.html).
Seamos
absolutamente claros: La destrucción del más pequeñito cigoto es igual de mala
que si pusiéramos tijeras en el cuello de un niño parcialmente nacido. Pero no
es tan obvio. Si queremos que el público se levante y actúe y
cambie las políticas públicas, debemos mantener nuestro enfoque primario donde
tenemos la ventaja psicológica y pedagógica, el aborto de parto parcial, y de
ahí avanzar a las cuestiones menos obvias.