Por que voto
motivado y pro-vida.
Fr. Frank
Pavone
National
Director, Priests for Life
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Se acerca el día de las
elecciones y estoy motivado para votar e influenciar muchos otros votos. Estoy
motivado porque votar es parte de lo que tengo que hacer para alcanzar el sueño
de mi vida, un sueño compartido con muchos otros; que acabe el aborto, el mayor
holocausto que jamás haya sufrido la familia humana.
Parece que algunos, incluso en
la Iglesia, no se dieran cuenta que no hay mayor problema en la sociedad que el
aborto. Por otra parte, es fácil que perdamos de vista el horror del aborto
cuando hay quienes constantemente lo celebran como un derecho constitucional y
cuando no leemos descripciones ni vemos fotos.
No estoy motivado para votar
porque una elección vaya a acabar con el aborto y menos aún porque espere que
nuestros funcionarios sean perfectos o hagan mi trabajo. El Pueblo de Dios tiene
que acabar con el aborto, haciendo su trabajo, proveyendo alternativas, educando
las mentes, cambiando los corazones, cambiando las leyes. Pero parte de ese
trabajo es elegir a aquellos que opondrán menos obstáculos a esa misión. No
elegimos gente para que haga nuestro trabajo, sino gente que nos permitirá
hacerlo. A menudo la elección es entre los que harán el menor daño, o permitirán
el menor número de abortos. Podría ser una elección entre aquellos que están
dispuestos a permitir todos los abortos y aquellos dispuestos a establecer por
lo menos algunos límites que no se pueden traspasar. Prefiero a los que ponen
límites, porque cuando llega el momento de legislar sobre esos límites, por lo
menos no bloquearán el camino. No busco el candidato perfecto, pero cuando la
elección es entre desorden y más desorden, elijo desorden.
Estoy motivado porque veo que
hemos hecho progresos. Tenemos dos nuevos magistrados en la Corte Suprema que
son sólidos y no creen que haya que inventar nuevos derechos a partir de
“penumbras.” Al igual que en el 2004 la Corte Suprema está en juego. Si hubiera
una vacante en los próximos años el Presidente necesita un senado que preste su
acuerdo a jueces buenos. Tenemos muchos otros jueces federales nuevos, que
entienden los límites de la autoridad judicial. Y también tenemos nuevas leyes
que nos acercan a la protección de los niños por nacer, como la Ley de
Protección a los Niños Nacidos con Vida (Born-Alive Infants Protection Act), la
Ley de Víctimas de la Violencia No-Nacidas (Unborn Victims of Violence Act), y
la primera prohibición de un procedimiento abortivo desde Roe vs. Wade, la Ley
de Prohibición del Aborto de Parto Parcial (Partial-Birth Abortion Ban Act).
Ahora se trata de una cuestión
de números. Tenemos que utilizar nuestro tiempo y nuestra energía para
recordarle a quienes están dispuestos a oír y no tratar de convencer a los
testarudos. Debemos tratar de alcanzar la “fruta accesible,” aquellos que es más
fácil movilizar. Y debemos votar temprano. Muchos estados permiten votar antes
del día de la elección. Hagamos que otros voten temprano, no sea que
circunstancias impredecibles les impidan votar después.
Las encuestas no determinan las
elecciones, la gente que va a votar si. ¡Llevémoslos a votar!
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