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Cuidado sigiloso
Fr. Frank Pavone
National Director, Priests for
Life
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El exitoso esfuerzo desarrollado para frenar la llamada “Ley de Libertad de
Elección” (Freedom of Choice Act – FOCA) requirió mucha energía. Los grupos pro-vida
advirtieron, sin embargo, que las cláusulas de FOCA para expandir el aborto y
obligarnos a pagar por él se incluirían en otro proyecto de ley.
Esos proyectos han llegado y tenemos que movernos rápidamente para detenerlos.
La reforma del sistema de salud que se está tramitando en el Congreso creará un
mandato para el uso de fondos federales para el aborto sin siquiera mencionar la
palabra, a menos que el Congreso explícitamente excluya el aborto. Y eso es
precisamente lo que tenemos que exigirles que hagan. De lo contrario acabaremos
con una ley reforma del sistema de salud que expandirá radicalmente el aborto
como ninguna otra medida desde Roe vs. Wade.
Por supuesto que el aborto no constituye cuidado de la salud y no tiene nada que
ver con el sistema de salud. Después de todo, ¿qué enfermedad cura el aborto?
Ninguna. Y ¿qué beneficio médico probado se obtiene con éste procedimiento?
Ninguno.
Pero en la mente del Presidente Obama y los grupos que promueven el aborto, el
aborto es esencial. Por ejemplo, el 17 de julio del 2007, Barack Obama le dijo
al Fondo de Acción de Planned Parenthood: “El cuidado reproductivo es cuidado
esencial, cuidado básico, por lo tanto está en el centro del plan que propongo…las
aseguradoras tendrán que mantenerse dentro de las misma reglas en cuanto a la
provisión de cuidado integral, incluyendo los cuidados reproductivos…eso será
absolutamente vital.”
Y Hillary Clinton dijo lo siguiente el 22 de abril de 2009 ante el Comité de
Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes: “La salud reproductiva
incluye el acceso al aborto…”
Hay muchos que serán engañados por el hecho que los proyectos de ley sobre
cuidado de la salud no hablan del aborto. Pero como lo señaló el Congresista
Chris Smith en una carta que envió el 26 de junio a sus colegas del Congreso:
“Sin una exclusión explícita del aborto de cualquier mandato gubernamental o
paquete de beneficios financiado por el gobierno, el aborto quedará incluido.
Una y otra vez los burócratas y las cortes han decidido que el aborto sea
incluido en los programas de salud pública a menos que el Congreso
explícitamente provea lo contrario.” Por eso, la exclusión del aborto se ha
incorporado a programas como SCHIP y el plan de beneficios médicos de los
empleados federales.
Sin esa exclusión en la reforma de la legislación sobre los programas de salud,
los funcionarios federales tendrán el poder de ordenar que la cobertura incluya
el aborto en todos los planes de salud, se proveerán enormes subsidios federales
para el aborto a pedido, se requerirá una expansión de la cantidad de
proveedores de abortos y por lo menos algunas regulaciones estatales serán
anuladas.
Una amplia mayoría de estadounidenses se opone a la financiación pública del
aborto. Como lo señala el Congresista Smith: “Las restricciones al
financiamiento del aborto salvan vidas… El… Instituto Alan Guttmacher publica
periódicamente informes sobre los efectos de las limitaciones del financiamiento
del aborto. Concluyeron que cuando Medicaid no financia el aborto, el 30 % de
las mujeres comprendidas en Medicaid que hubieran optado por un aborto eligen la
vida.” (Carta del 26 de junio a sus colegas).
Las enmiendas pro-vida para prevenir la cobertura del aborto ya han sido
rechazadas en los comités por los legisladores pro-aborto. Quieren votar una ley
dentro de pocas semanas, antes que la gente tenga la oportunidad de considerar
todas sus implicaciones. Comuníquese hoy mismo con sus representantes y
senadores.
Para más detalles, visite
www.priestsforlife.org/legislation
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