ADICIONES PRO-VIDA
PARA EL BOLETIN
Serie 6
"Urgimos a las autoridades
católicas que escogen abandonar la enseñanza católica sobre la
inviolabilidad de la vida humana en su vida pública que consideren las
consecuencias de su propio bienestar espiritual, como también el escándalo a
que se exponen al llevar a otros a cometer serios pecados. Les pedimos que
reflexionen sobre la grave contradicción de asumir puestos públicos y de
presentarse como católicos creíbles cuando sus actos hacia asuntos
concernientes a la vida humana no estan de acuerdo con la enseñanza de la
Iglesia. Ninguna autoridad pública, especialmente una que se considere ser
un católico fiel y de verdad, puede responsablemente abogar por, o apoyar
activamente, ataques directos sobre la vida humana inocente." (Los Obispos
Católicos de E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, no.32).
"Ninguna apelación a la política,
el proceso el deseo de la mayoría ni el pluralismo excusan a una autoridad
constituida de defender la vida lo más posible. Como es cierto para los
dirigentes en todos los caminos de la vida, ningún dirigente político puede
evadir su responsabilidad en el ejercicio del poder (Evangelium Vitae,nos.
73-74). Aquellos que justifican su inactividad basándose en que el aborto es
legal en la nación necesita reconocer que hay una ley superior, la ley de Dios.
Ninguna ley humana puede contradecir válidamente el Mandamiento: 'No matarás.'"
(Los Obispos Católicos de E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998,
no.32).
"El Evangelio de la vida deberá
proclamarse, y la vida humana ser defendida, en todo lugar y en todo momento. El
campo de acción para la responsabilidad moral incluye no sólo los corredores del
gobierno , sino también las urnas electorales. Las leyes que permiten el aborto,
la eutanasia y el suicidio asistido son profundamente injustas y debemos luchar
por medios pacíficos y sin descanso para oponernos a ellas y cambiarlas. Porque
son injustas no pueden obligar a ningún ciudadano ir en contra de su conciencia,
apoyarlas, aceptarlas o reconocerlas como válidas." (Los Obispos Católicos de
E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, no.33).
"Animamos a todos los
ciudadanos, especialmente a los católicos, que consideren su ciudadanía no
sólo como un deber y un privilegio, sino como una oportunidad para participar
con gran sentido en la edificación de la cultura de la vida. Todos los
actos de ciudadanía responsable son un ejercicio de gran valor individual.
Debemos ejercer ese poder de manera que defienda la vida humana, especialmente
la de los hijos de Dios que no han nacido, que son minusválidos o indefensos."
(Los Obispos Católicos de E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998,
no.34).
"Las autoridades públicas que tenemos son las que
nos merecemos. Su virtud-o falta de ella-es un juicio no sólo sobre ellos, sino
sobre nosotros. Por eso, urgimos a nuestros hermanos ciudadanos que vayan más
allá de la política partidista, que analicen las promesas de las campañas con un
ojo crítico y que escojan sus dirigentes políticos según su prinicipio, no su
afiliación política o el interés propio." (Los Obispos Católicos de E.E.
U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, no.34)
Priests for Life Material - Spanish