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Archive for March, 2011

El Padre Frank Pavone de Sacerdotes por la Vida encabeza una misión encubierta para rescatar al bebé José

Monday, March 14th, 2011





STATEN ISLAND – Bajo una sombra de oscuridad, el Padre Frank Pavone, director nacional de Sacerdotes por la Vida, llegó a Ontario, Canadá, la noche del domingo para rescatar al Bebé Joseph Maraachli del London Health Sciences Centre. Por dos semanas, los doctores del hospital en London, Ontario, han estado deteniendo el traslado del bebé a un hospital en el cual los esfuerzos para salvarle la vida no fueran etiquetados como “vanos.”

“Yo se que después de esta larga espera día a día, yo tenía que estar aquí para llevar al Bebé Joseph a un lugar seguro,” dijo el Padre Pavone. “Él necesitaba estar en un hospital que aprecie la vida por encima de todo. Después de innumerables horas de negociación, esto se convirtió realmente en una carrera contra el tiempo.” El Padre Pavone fue acompañado por miembros de Sacerdotes por la Vida, que estaban allí para asegurar que la transferencia fuera sin contratiempos.

El Bebé Joseph y su padre, Moe Maraachli, volaron con el Padre Pavone hasta SSM Cardinal Glennon Children’s Medical Center en St. Louis, Mo., en una ambulancia aérea especialmente equipada proporcionada por Michigan-based Kalitta Charters y patrocinada y pagada por la base en New York City de Sacerdotes por la Vida.

“Hemos explorado cada acción para ver si hay una oportunidad para que este niño pueda vivir,” dijo el Padre Pavone quien debería estar de regreso en New York hoy temprano después del fin de semana de compromisos en Cleveland.  En vez de hacer esto, él voló a Detroit y de ahí a Canadá, prometiendo no dejar el país hasta que el Bebé José y su papá estuvieran con él.

“El personal de Sacerdotes por la Vida se esforzó durante toda la noche, por muchas noches, trabajando junto a docenas de personas para hacer esto posible,” Dijo el Padre Pavone sobre la misión del rescate nocturno. “Ahora que hemos ganado la batalla contra la burocracia médica en Canadá, el verdadero trabajo de salvar al Bebé Joseph puede empezar.”

El Padre Pavone dijo que el traslado del Bebé Joseph pudo realizarse mediante el esfuerzo de un grupo de personas, incluyendo sus padres; el vocero de la familia Sam Sansalone; el abogado de la familia Claudio Martini; Bobby Schindler de Terri Schiavo Life & Hope Network, St. Petersburg, Fla.; Dr. Martin McCaffrey, un neonatólogo de la Universidad en Carolina del Norte, Chapel Hill, Medical School; el Rev. Pat Mahoney, director de Christian Defense Coalition en Washington, D.C., y el abogado CeCe Heil de American Center for Law and Justice, también en D.C.  El Padre Frank también gradeció a todos los numerosos grupos pro-vida canadienses y a individuos que han sido consistentes y heroicos en su defensa por el Bebé Joseph y por todos los vulnerables.

“Estamos unidos más allá de las fronteras nacionales para continuar trabajando juntos por una Cultura de Vida,” dijo el Padre Pavone.

El Centro Médico SSM Cardinal Glennon Children’s abrió sus puertas en 1956 y fue nombrado en memoria del Cardenal John Glennon, Arzobispo de St. Louis desde 1903 hasta su muerte en 1946. El hospital fue el cumplimiento de la visión del Cardenal Glennon de tener un centro de atención médica para todos los niños necesitados. El hospital es parte de SSM Healthcare, el cual está atendido por las Franciscan Sisters of Mary. El sistema tiene 19 hospitales de cuidado agudo en Missouri, Illinois, Wisconsin y Oklahoma.

Sacerdotes por la Vida es la organización Católica pro-vida más grande dedicada a poner fin al aborto y la eutanasia. Para más información, visite www.priestsforlife.org. 

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El Evangelio de la Vida no es devocion privada

Thursday, March 10th, 2011





“Creemos que el Evangelio de Jesucristo es el “Evangelio de la vida”… No podemos simultáneamente comprometernos a los derechos humanos y al progreso mientras eliminamos o marginamos a los más débiles entre nosotros. Ni tampoco podemos poner en práctica el Evangelio de la Vida como si fuera una devoción privada. Los católicos estadounidenses debemos vivirlo públicamente y con vigor, como una cuestión de liderazgo y testimonio nacional, o no lo viviremos.”

(Los Obispos Católicos de E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, no.20).

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La inviolabilidad de la persona

Wednesday, March 9th, 2011





 

La inviolabilidad de la persona, reflejo de la absoluta inviolabilidad del mismo Dios, encuentra su primera y fundamental expresión en la inviolabilidad de la vida humana. Se ha hecho habitual hablar, y con razón, sobre los derechos humanos; como por ejemplo sobre el derecho a la salud, a la casa, al trabajo, a la familia y a la cultura. Esa preocupación resulta falsa e ilusoria si no se defiende con la máxima determinación el derecho a la vida como el derecho primero y fontal, condición de todos los otros derechos de la persona…” ( el Papa Juan Pablo II, Sobre la Vocación y Misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo, no.38)

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La realidad virtual

Tuesday, March 8th, 2011





 

 

 

 

 

 

La realidad virtual y la ciencia genética nos pueden dar  ilusión de poder, pero no somos dioses. No somos ni nuestros creadores ni creadores de nadie ni de nada. Y para nuestra propia seguridad, no debemos tratar de serlo. Ni los padres, a quienes se les ha confiado la protección especial de nueva vida, son “dueños” de sus hijos como tampoco ningún adulto puede ser dueño de otro. Y ahí se encuentra nuestra propia seguridad. Nadie, excepto el Creador es el soberano de los derechos humanos básicos empezando con el derecho a la vida. ” ( Los Obispos Católicos de E.E. U.U., Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, no.15).

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Cruz de Ceniza

Monday, March 7th, 2011





Una de las celebraciones más populares en la Iglesia Católica es el miércoles de ceniza que señala el inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma. La cuaresma son los cuarenta días que preceden la fiesta de las fiestas, a la noche de las noches: La Resurrección del Señor Jesús. Hace referencia también a los 40 días que Jesús pasó en el desierto en ayuno y oración. Este tiempo lo podemos comparar con la preparación de nuestras fiestas sociales más significativas. Cuánto más importante es la fiesta, más cuidado y tiempo requiere su preparación. La fiesta más importante del calendario litúrgico requiere, pues, que le dediquemos un tiempo especial para disponer adecuadamente nuestros corazones. Esta disposición se logra por medio de la práctica del ayuno, la oración y la limosna, orientados a la vivencia de la conversión.
El símbolo más popular del Miércoles de Ceniza es la cruz que se impone en la frente de los bautizados acompañada de las siguientes palabras: “Conviértete y cree en el Evangelio”. ¿Qué significa convertirse? Convertirse significa cambiar de camino. Cambiar del camino de la oscuridad al camino de luz. Cambiar del camino de la muerte al camino de la Vida. Cambiar del camino del egoísmo al camino del Amor. Cambiar del camino del pecado al camino de la Gracia. Algunos de ustedes, queridos lectores, podría preguntarse legítimamente: ¿y cómo sabemos si estamos viviendo la conversión? ¿cómo sabemos si estamos en el camino correcto? Los 10 mandamientos son los indicadores objetivos o el marco de referencia que Papá Dios nos dejó, para evaluar si vivimos en estado de “conversión”. También sabemos que Jesús en una oportunidad resumió los mandamientos en dos: amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. En definitiva y puestos a resumir, la conversión consiste en vivir en el Amor a Dios y al prójimo. En la reflexión catequética de la Iglesia Católica se llega a la conclusión que estos amores se resumen en la vivencia de los 10 mandamientos. De hecho tradicionalmente los mandamientos se clasifican de la siguiente forma: los 3 primeros mandamientos están dirigidos a Dios: 1º Amarás a Dios sobre todas las cosas; 2º No tomarás el Nombre de Dios en vano; 3º Santificarás las fiestas; y, los 7 siguientes al prójimo: 4º Honrarás a tu padre y a tu madre; 5º No matarás; 6º No cometerás actos impuros; 7º No robarás; 8º No dirás falso testimonio ni mentirás; 9º No consentirás pensamientos ni deseos impuros; 10º No codiciarás los bienes ajenos. Está reflexión catequética hunde sus raíces en el magisterio bíblico que es muy claro al respecto: El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama (Jn 14,21).
En ocasiones podemos encontrarnos algunos cristianos (no descartemos estar incluidos) que, recreando los fariseos de entonces, se preocupan más por la práctica meramente externa de los preceptos, ahogando el Amor a Dios y al prójimo (los fariseos seguían más de 600 preceptos).
Propongo que este miércoles, cuando recibamos la imposición de la ceniza, nos preguntemos con la mano en el corazón si realmente vivimos en este estado de conversión, reflejado en la vivencia amorosa de los 10 mandamientos, o, si por el contrario, nos quedaremos un año más siguiendo las prácticas cuaresmales sin estar orientadas a la vivencia más profunda del Amor. Esto no significa, no vayamos a ser malinterpretados, que las prácticas del ayuno, la oración y la limosna no tengan validez, pero solamente la tendrán si están orientadas a preparar mejor nuestros corazones para vivir más auténticamente el Amor de Dios y al prójimo. Finalmente una palabra dirigida a los infelizmente llamados “cristianos pro elección” en los Estados Unidos y más allá de estas fronteras, para que especialmente se pregunten esta cuaresma si pueden practicar el ayuno, la oración y la limosna con las manos llenas de sangre al ser cómplices de la matanza de los seres humanos más indefensos e inocentes: los bebés no nacidos.

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Jesucristo sin Quintas

Thursday, March 3rd, 2011





 

 

 

 

 

Juan le dijo: “Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.” Pero Jesús dijo: “No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.” (Marcos 9:38-40)

El ministerio en la viña del Señor es un privilegio. Estamos acostumbrados a escuchar que la viña le pertenece a El; es su obra, su pueblo, su Iglesia, y su “feudo.” Por supuesto, eso no significa que no sea nuestro; algo que a veces olvidamos. Queremos “poseer” nuestro trabajo y estamos siempre listos a “defender nuestro feudo o nuestra quinta” contra aquellos que, de acuerdo a nuestro criterio, se están entrometiendo.

Esta tendencia tan común de nuestra naturaleza humana caída es evidente en el pasaje de la Escritura que cité al comienzo. Juan y los otros apóstoles trataron de prevenir que alguien expulsara demonios. ¿Por que rayos lo hacían? ¿Acaso no es bueno expulsar demonios? ¿No queremos expulsar la mayor cantidad posible? Por supuesto que sí.

El problema era que este hombre anónimo no trabajaba en la misma oficina que Juan y el resto de los apóstoles. Pertenecía a una organización diferente. Los apóstoles cayeron en la trampa de las “guerras feudales.” Olvidaron que el Señor es soberano, que el Espíritu se mueve donde quiere, y que no se puede encarcelar la Palabra del Señor. Estamos llamados a hacer el trabajo de Dios, no controlamos el trabajo de Dios.

En el Antiguo Testamento aparece la misma tentación de desarrollar “guerras feudales.”

Moisés… reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la Tienda. Bajó el Señor en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que hablaba en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar… Habían quedado en el campamento dos hombres, una llamado Eldad y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, pues aunque no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en el campamento. Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: “Eldad y Medad están profetizando en el campamento.” Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su mocedad, respondió y dijo: “Mi señor Moisés, prohíbeselo.” Le respondió Moisés: ¿Es qué estás tú celoso por mí? ¡Quién me diera que todo el pueblo del Señor profetizara porque el Señor les daba su espíritu! (Números 11:24-29).

Jesús y Moisés nos enseñan que cuando hay verdadero liderazgo somos lo suficientemente humildes para encomiar el trabajo del Señor aún cuando se haga a través de canales y estructuras distintas de las que nosotros controlamos. Los verdaderos líderes no se sienten amenazados cuando otros que no están bajo su autoridad directa hacen el mismo tipo de trabajo. Se alegran, en cambio, porque más que recibir halagos les interesa que se haga el trabajo. Y confían que el Señor sabe más que ellos.

P. Frank Pavone

Director Nacional

Sacerdotes Por la Vida

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A la salud del enojo

Tuesday, March 1st, 2011





¿Cómo estás? Le pregunté a un sacerdote amigo cuando nos preparábamos para celebrar la misa en su parroquia. “Estoy enojado”, me contestó. Pensé que quizás yo había hecho algo fuera de lugar, hasta que él me aclaró que estaba enojado porque ese mismo día estaban matando bebés en su comunidad.

Si, yo también estoy enojado. ¡Y por eso saludo la preciosa belleza de mi enojo! El enojo puede ser una virtud cuando está dirigido contra el mal, cuando nos induce a actuar correctamente para arrancar de cuajo el mal que nos afecta. En efecto, no puede amarse el bien sin enojarse frente al mal.

Pienso que el aborto en este país no se acabará hasta que más gente, que lamenta profundamente esto, se enoje por lo que nos pasa.

Cito al autor británico William Hazlett (1778 – 1830), como aparece en el libro de Marcus Wood, Memoria Ciega (Blind Memory), tratando el tema de la esclavitud.

“La verdad lógica y la razón práctica son disparates. Es fácil levantarse contra invectivas violentas, hablar en alta voz contra la extravagancia y el entusiasmo, buscar una pelea con cualquier cosa menos la más calmada, cándida y calificada afirmación de los hechos: pero hay ciertas enormidades a las cuales las palabras no les pueden hacer justicia. Para darnos una idea acabada de ellas, ¿tendremos entonces que omitir cualquier circunstancia que nos moleste, o suprimir cualquier sentimiento de impaciencia que surja al conocer sus detalles, no sea cosa que se nos acuse de sucumbir a la influencia del prejuicio y la pasión? Eso significaría en los hechos falsificar la impresión, pervertir la razón e iría en contra de la naturaleza.

“Supongamos, por ejemplo, que en la discusión del comercio de esclavos, una descripción de la vida y horrores de la travesía o “Middle passage” como se la llamaba, le mostrara la manera en que miles de miserables, año tras año, eran almacenados juntos en el interior de un barco negrero, sin aire, sin luz, sin alimentos, sin esperanza, de manera que el sufrimiento que ellos padecieron fuera evidente en su imaginación, al punto que sintiera su corazón enfermo, como si fuera el de uno de ellos. ¿Podría decirse que esto constituye prevaricato, que su conocimiento de la extensión del mal lo descalifica para pronunciar sentencia sobre este y que su disgusto y repugnancia son efecto de una imaginación recalentada?

“No. Estos males que inflaman la imaginación y enferman el corazón, no deben dejar nuestra cabeza fría. Esta es precisamente la verdadera prueba y la medida de la enormidad perpetrada, a tal punto que involuntariamente anonadan y asquean la mente. Si fuera una iniquidad común, si fuera algo leve y parcial, o necesario, no tendría este efecto, pero muy apropiadamente afecta nuestros sentimientos, y si se quiere, supera nuestra capacidad de juicio, porque el mal es de una magnitud tal, tan monstruoso e innecesario que no se lo desea padecer, ni siquiera en el pensamiento” (Wood, 15-16)

Debemos utilizar la razón, el auto-control y la virtud en nuestro trabajo a favor de la vida. Pero pretender que abandonemos toda emoción es el colmo del absurdo.

P. Frank Pavone

Director Nacional

Sacerdotes Por la Vida

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