El Mandato Tiene que Irse, y Punto






 

 

 

 

 

Muchos me han preguntado si yo creo que el anunciado “arreglo” del Presidente con relación al mandato del HHS para la cobertura de salud para las medicinas para el aborto inducido, los anticonceptivos, y la esterilización es aceptable.

Claro que no.

Como señalan muchos Católicos y no Católicos, el problema principal es que el mandato todavía sigue en pie. El anuncio que hizo el Presidente el día 10 de febrero no cambia nada. Lo que resulta es que todos los empresarios – no nada más los religiosos – tienen que proveer seguros de salud a sus empleados, y los planes de salud tienen que dar cobertura a los medicamentos que provocan el aborto, los anticonceptivos, y la esterilización.

Es cuento decir que el asegurado, no el empresario, es quien ahora ofrece esta cobertura. Es una fantasía pensar que ha habido algún tipo de diferencia moral presentado en el “arreglo” de febrero 10 por parte de la Administración.

Como escribió Peggy Noonan, “La estrategia a corto plazo de la Casa Blanca es para confundirnos y ofuscarnos, para esparcir una espesa red de falsedades sobre la decisión y dejar que los oponentes se cansen tratando de luchar desde debajo de esa red.”

Dicho en forma simple, la libertad de conciencia – la cual pertenece no solamente a las personas religiosas sino a cada Americano – demanda que el pueblo “mantenga su derecho a proveer, comprar, enrolarse en la cobertura de salud que es consistente con su creencia religiosa y convicciones morales” (Ley de Respeto por los Derechos de Conciencia).

Aparentemente, más saldrá de la Administración, durante el año que le será dado a los grupos religiosos sin excepción para que se “adapten” al mandato. Pero nosotros no necesitamos un año, ni siquiera necesitamos un momento, para decidir lo que vamos a hacer, o para “adaptarnos” al mandato. “El mandato es injusto. Usted no se adapta a la injusticia; usted se opone a ella.

Es por eso que Sacerdotes por la Vida está lanzando una demanda federal contra la Administración Obama para bloquear la imposición de este mandato en nosotros, y para declararlo inconstitucional.

Es por eso que estamos recolectando el apoyo de la Ley de Respeto por los Derechos de Conciencia (H.R. 1179, S. 1467).

Es por esto también que estamos ayudando a organizar concentraciones públicas, protestas, y actos de desobediencia civil.

Como una organización del clero Católico, como una corporación que emplea 60 personas de diferentes contextos religiosos, y como un ministerio cuyo objetivo principal es proteger y promover las enseñanzas de la Iglesia sobre prácticas y asuntos específicos en este mandato del HHS, estamos particularmente bien situados para luchar contra esta intrusión a los derechos de conciencia.

Además, estamos convencidos de que el actual mandato, si se le permite quedarse, pavimenta el camino para que se de cobertura al aborto en demanda, y no vemos razón alguna por la cual aquellos que está empujando a favor del mandato no lo quisieran a fin de cuentas. Si el HHS puede añadir en cualquier momento a la lista de sus “servicios preventivos” para mujeres, y argüir que estos servicios son rentables, ¿cómo es que no argüirían que las pólizas de seguro de salud no cubrieran el aborto, como algo menos caro que un parto?

Como dijo Joseph Allen, “No hay lugar para llegar a un arreglo en esto. El mandato tiene que irse.”

Manténgase informado en www.PriestsForLife.org o www.sacerdotesporlavida.org

 

P. Frank Pavone

Director Nacional

Sacerdotes Por la Vida

 

Leave a Comment

*