Juntos salvemos vidas y almas






Frecuentemente, usted escucha a alguien preguntarse en voz alta, por qué es tan malo el aborto si los niños, por no haber cometido ningún pecado, como quiera van a ir al cielo. Pero el pensar por un instante revela que es malo tolerar violencia solamente porque las víctimas podrían estar libres de pecado personal. Nadie toleraría el matar a un niño nacido después de haber sido bautizado, o matar a las personas al salir del confesionario, porque, después de todo, van a ir al cielo.  Sí, podrían ir al cielo, pero no es nuestro trabajo enviarlos allá. El aborto, como cualquier otra forma de acecinato directo de un inocente, es un mal intrínseco. Ninguna circunstancia puede justificarlo, y ningún buen resultado puede endulzarlo. Trabajemos para salvar a la vez, tanto las vidas humanas como las almas.

P. Frank Pavone
Director Nacional, Sacerdotes Por La Vida

Leave a Comment

*