La Visitación








“En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita tú entre l …as mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!.” (Lc 1, 40-45)

Un indicador de que que hemos abierto de par en par la puerta de nuestros corazones a Jesús en nuestras vidas, es esta prontidud para el servicio, de manera especial, a los más pobres. La Virgen María en cinta se va a servir a su prima y el encuentro es una manifestación del Espíritu Santo para los bebés por nacer y sus madres.

La ternura de este encuentro y la referencia al “salto de gozo del bebé”, es una de los tantos testimonios bíblicos de la Vida creciendo en el vientre materno.

La mujer embarazada es una alabanza al Dios de la Vida y da a la mujer y al hombre la bendición y la responsabilidad de ser “socios” en traer a la vida a un nuevo hijo del Padre Dios. Este es un misterio grande que solamente entendermos en sus profundidad cuando lleguemos al Cielo.

Trabajemos todos juntos para ser, como San José, custodios de esos niños Jesús creciendo en el vientre de todas la madres del mundo.

QUé Dios y la VIrgen les bendigan abundantemente!!!

P Víctor Salomón
Director de Apostolado Hispano

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