La Declaración de la Independencia y el propósito del Gobierno






¿Cuál es la primera responsabilidad de aquellos en gobierno? Es reconocer su lugar. Son los guardianes de los derechos que pre-existen a cualquier humano o gobierno. Algunos dicen que el gobierno no debe de involucrarse en las decisiones de aborto. No se dan cuenta de la razón que tienen. El gobierno se involucró demasiado en el tema cuando decidió sobre el caso Roe vs Wade el cual le quita al no nacido el derecho a la vida. Ahora, la responsabilidad del gobierno es de retroceder de esa posición comprendiendo que no tiene la autoridad de dar o quitar la vida. El objetivo no es sencillamente que todos entiendan la normativa. Si no que reconocer que la normativa va más allá del poder que el gobierno tiene parra cambiarlo. El derecho a la vida no es un tema que puede ser resuelto temporalmente hasta que alguna otra forma de amenaza se descubra.

Los líderes gubernamentales deben ser líderes. Aunque formar un consenso sea una parte íntegra de la actividad política, existen ciertos temas fundamentales de justicia que no pueden esperar por un consenso. Cuando una gran parte de la familia humana está siendo asesinada legalmente, los líderes no pueden esperar para que existan suficientes gentes que estén de acuerdo en que las víctimas deben ser protegidas.

La Declaración de la Independencia reconoce la existencia de una ley más importante que la escrita por el hombre. Esta es la ley natural. Oliver Wendell Holmes fue un factor influyente para que nuestras leyes se separaran del reconocimiento de las leyes naturales. Él impuso que la normativa fuera lo que sea conveniente y expediente para la comunidad.

El Santo Padre y nuestros Obispos han comentado sobre la responsabilidad y destino de América con respecto a este tema:

“Cada ser humano, sin importar cuan vulnerable o indefenso sea, que tan joven o de edad mayor, cuan saludable, deshabilitado o enfermo, sin importar que tan productivo sea para la sociedad, es un ser de inestimable valor que ha sido creado a la imagen y semejanza de Dios. Esta es la dignidad de América, la razón por la cual existe, su condición de sobre vivencia, en efecto es la prueba máxima de su grandeza: el respetar a cada ser humano, especialmente a los más indefensos, los que aún no han nacido.” Juan Pablo II en el aeropuerto de Detroit el 19 de Septiembre de 1987.

“Mientras jugamos con el principio, el fin y hasta la vida estructural de las células, jugamos con nuestra propia identidad como una nación libre dedicada a la dignidad de cada ser humano. Cuando la vida política Americana se torna en un experimento sobre la gente en lugar de ellos y para ellos, ya no valdrá la pena conducirla. Definitivamente nos dirigimos hacia ese momento. Hoy en día, cuando los derechos inviolables de cada ser humano se proclaman y el valor de la vida se afirma públicamente, el derecho humano más fundamental “el derecho a la vida, se niega especialmente en los momentos de mayor significado de la existencia: el nacimiento y la muerte” (Juan Pablo II, El Evangelio de la Vida, 18)

“De manera sorprendente vemos hoy un aumento de tensión entre los principios fundamentales de nuestra nación y la realidad política. Vemos esta disminución del respeto por los derechos inalienables a la vida y en la eliminación de la protección legal para los más desamparados. No puede haber justicia auténtica en nuestra sociedad hasta que las verdades sobre las que se fundamentó nuestra nación se hayan concretizado más perfectamente en nuestra cultura y ley”. (El Evangelio de la Vida, 1994, N. 14)

“La realidad virtual y la ciencia genética nos pueden dar una ilusión de poder, pero no somos dioses. No somos ni nuestros creadores ni creadores de nadie ni de nada. Y para nuestra propia seguridad, no debemos tratar de serlo. Ni los padres, a quienes se les ha confiado la protección especial de nueva vida, son dueños de sus hijos como tampoco ningún adulto puede ser dueño de otro. Y ahí se encuentra nuestra propia seguridad. Nadie, excepto El Creador es el soberano de los derechos humanos básicos, empezando con el derecho a la vida.” (El Evangelio de la Vida, No. 15)

Leave a Comment

*