Parte II Político pero no partidista: La libertad de seguir el Evangelio






Los Obispos hablan de la libertad que los Cristianos deben tener para profesar su fe en publico y hacer de su fe el objeto de su más alta fidelidad:

” Recibimos los oficiales electos que nos merecemos. Sus virtudes, o la falta de ellas, es un juicio no solo para ellos, sino para nosotros. Es por ello que exhortamos a nuestros conciudadanos que vean más allá de las líneas partidistas, a que analicen con ojo critico la retórica utilizada en las campañas partidistas, y que elijan líderes de acuerdo a sus principios y no a las afiliaciones partidistas o a un mero interés propio..” (Obispos Americanos, Viviendo el Evangelio de la Vida, N. 34)

” Una de nuestras mayores bendiciones en los Estados Unidos es nuestro derecho y responsabilidad a participar en la vida cívica. La constitución protege el derecho de los individuos y de las entidades religiosas a expresarse sin interferencia gubernamental, inhabilitación o sanción. Cada vez mas, es aparente que los asuntos públicos de mayor trascendencia tienen claras dimensiones morales y que los valores religiosos tienen consecuencias publicas de gran significado. Nuestra nación se enriquece y nuestra tradición pluralista crece cuando grupos religiosos contribuyen al debate sobre las políticas que rigen la nación.” (Junta Administrativa de los Obispos Católicos de los Estados Unidos, Responsabilidad Cívica, P.8)

” Los Católicos son llamados a ser una comunidad de conciencia dentro de la sociedad en general y poner a prueba la vida publica con la sabiduría moral anclada firmemente en la Sagrada Escritura y consistente con los mejores ideales que fundamentan nuestra nación. Nuestro marco moral no corresponde fácilmente a las categorías de derecha o izquierda, demócratas o republicanos. Nuestra responsabilidad es analizar cada partido y plataforma según como sus programas afectan la vida y la dignidad humana.” (Junta Administrativa, Obispos Católicos de los Estados Unidos, Responsabilidad Cívica, 1999. P8)

” Cada Católico es un misionero de la Buena Nueva de la dignidad humana redimida por la Cruz. Aunque nuestra vocación personal determine la forma y estilo de nuestro testimonio, Jesús llama a cada uno de nosotros a ser levadura de la sociedad, y por tanto seremos juzgados por nuestras acciones. Nadie, mucho menos alguien que esta en un puesto de liderazgo en nuestra sociedad, puede justamente considerarse un católico practicante si actúa de manera contraria a su fe.” (Obispos Católicos, Viviendo el Evangelio de la Vida, 1998. N.7)

” Creemos que el Evangelio de Jesucristo es el “Evangelio de la Vida”. No podemos simultáneamente comprometernos a los derechos humanos y al progreso mientras eliminamos o marginamos a los más débiles entre nosotros. Ni tampoco podemos poner en practica el Evangelio de la Vida como si fuera una devoción privada. Los Católicos estadounidenses debemos vivirlo públicamente y con vigor, como una cuestión de liderazgo y testimonio nacional, o no lo viviremos.” (Obispos Católicos, Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, N. 20)

” Los católicos estadounidenses han buscado por mucho tiempo asimilarse a la vida cultural de este país. Pero al asimilarse, hemos sido frecuentemente totalmente “digeridos”. Hemos sido cambiado demasiado por nuestra cultura, y no la hemos cambiado lo suficiente. Si somos levadura, debemos llevar todo el Evangelio a nuestra cultura, un Evangelio de vida y alegría. Esa es nuestra vocación como creyentes. Y no hay un mejor sitio para empezar que con la promoción de la belleza y la santidad de la vida Humana.” (Obispos Católicos de los Estados Unidos, Vivir el Evangelio de la Vida, 1998, N.25)

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