Primarias






 

 

 

 

 

 

A menudo, los votantes no tienen mucho tiempo para prestar atención a la política. A pesar que puedan estar un poco informados, muchas veces simplifican demasiado la elección clasificando a los candidatos en “buenos” y “malos”.

Luego, el dia de la elección, el “bueno” a quien les gustaría votar no aparece por ninguna parte. Todas las opciones les parecen insatisfactorias. “¿De dónde salieron estos individuos?” se preguntan. “¿No podemos encontrar nadie mejor?”

La respuesta es mas sencilla de lo que pensamos.

Una de las bondades de nuestro sistema americano es que los votantes no sólo seleccionan a los candidatos que serán elegidos para cargos públicos, sino también cuales de estos van a aparecer en las boletas. En otras palabras, nosotros creamos las opciones que tendremos el día de la elección.

Para eso son las primarias.

Las primarias son elecciones que se realizan antes de la elección general. Las fechas de las primarias varían de acuerdo a cada estado. Lamentablemente, la concurrencia de votantes en las primarias es generalmente inferior al 20 %. Esto significa, por supuesto, que su voto en la primaria tiene mayor peso proporcional aún que en las elecciones generales.

En la primaria, se elige quien será el candidato de un partido en particular para el día de la elección. En algunos estados, uno tiene que estar registrado en el partido en cuya primaria desea participar. En otros estados, uno puede votar en la primaria de un partido en el que no está registrado.

Cuando vota en una primaria, tiene un amplio espectro de opciones, y por lo tanto más posibilidad de encontrar un candidato con el que esté de acuerdo en más temas. Recuerde, simplemente porque una persona se presenta por algún partido, no significa que esté de acuerdo con todo lo que el partido promueve. La gente se asocia con partidos por distintos motivos. En una primaria, Ud. puede ayudar a una persona a ser candidato del partido por las razones con las que Ud. está de acuerdo.

En la campaña para gobernador de Hawaii en el 2002, el único candidato pro-vida en cualquiera de los dos partidos fue derrotado en la primaria, de modo que en la elección general los votantes quedaron con la opción de votar por dos candidatos pro-aborto. Este es un ejemplo que muestra por que los votantes tienen que ir a las urnas el día de las primarias.

Más aún, cuando a un candidato le va bien en la primaria, su campaña toma impulso. Los donantes lo notan y también los medios. Los votantes también se sienten alentados a votar por candidatos que parecieran tener más apoyo.

Nuestros obispos han señalado nuestras responsabilidades políticas en 1998 en el documento Viviendo el Evangelio de la Vida (Living the Gospel of Life). No se supone que nos sentemos a lamentarnos por lo que no hacen nuestros funcionarios públicos. Se supone que salgamos y elijamos a aquellos que harán el trabajo que queremos que se haga. No nos conformemos con las opciones que nos dan el día de la elección. ¡Creemos las opciones en la primaria!

P. Frank Pavone

 

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