Un ministerio de aliento para la Vida






¿Qué es “Sacerdotes Por la Vida”?

 El ministerio de un sacerdote es muy exigente. Incluye la necesidad de presentar verdades que son sensibles y controversiales, al punto que el sacerdote llega a sentirse muchas veces abandonado y aterrorizado. En medio de las exigencias de su ministerio, el sacerdote necesita apoyo y estímulo de tres direcciones: de su obispo, de su congregación, y de sus colegas sacerdotes.

Es precisamente para prestar este apoyo, especialmente de otros sacerdotes, que se ha fundado la Asociación de Sacerdotes Por la Vida. Específicamente, ofrece el estímulo necesario para realizar la dimensión del ministerio sacerdotal relacionada con la defensa de la vida humana amenazada por el aborto y la eutanasia.

Esta dimensión tan particular que concretiza en lo que el Santo Padre y los Obispos han identificado como dos de las crisis morales más urgentes de nuestros días. (ver Evangelium Vitae, 1995). La respuesta a estas crisis no es algo externo que se agrega a la vida y ministerio del sacerdote. Es verdaderamente una respuesta que fluye de la propia realidad de lo que significa ser sacerdote, ser Cristiano y ser una persona humana. El Evangelio de Jesucristo es uno que es indivisible; por lo tanto, el Evangelio de Cristo es el Evangelio de la Vida.

Trágicamente, este mismo hecho lleva a muchos a preguntar si “Sacerdotes Por la Vida” no es algo redundante.

En primer lugar, el título “Sacerdotes Por la Vida” pretende destacar la certeza que la posición pro vida es imperativa y esencial en la vida y el ministerio de cada sacerdote. Esta no es una asociación que aspira formar un grupo aislado y selecto de sacerdotes que se consideran más pro-vida que el resto. Más bien, su propósito es celebrar la dedicación y esfuerzos, a menudo desapercividos e ignorados, de tantos sacerdotes que de forma heróica fomentan la cultura de la vida a través de todo el país.

En segundo lugar, hay muchas órdenes y grupos dentro de la Iglesia cuyos miembros destacan un aspecto del Evangelio que debe ser observado igualmente por el resto de la Iglesia sin excepción . Este énfasis debe ser un estímulo para que todos respondan a una llamada que a todos concierne. Por consiguiente, las Hermanas de la Caridad no son las únicas llamadas a practicar la caridad, ni es esto lo que su nombre implica. Los Padres del Santísimo Sacramento no se consideran los únicos llamados a adorar al Santísimo Sacramento. Hay una infinidad de ejemplos como éstos. “Sacerdotes Por la Vida ” es uno de ellos. Esta asociación existe precisamente porque todos los sacerdotes y también los demás están llamados a defender la vida.

Cabe recalcar que hay grupos como “Doctores Pro-Vida”, “Enfermeras Pro-Vida”, “Farmacéutas Pro-Vida”, “Abogados Pro-Vida”, “Estudiantes Pro-Vida”, “Policías Pro-Vida” y otros muchos. Y nos preguntamos ¿Por qué necesitamos estos grupos? ¿No se supone que todos los doctores sean pro-vida? Pero la razón verdadera para tener un movimiento pro-vida es que padecemos una inmensa tragedia, y necesitamos la pericia de todas las profesiones para restaurar la protección a toda la vida humana. ¡Por consiguiente, sería realmente extraño que no existiera “Sacerdotes Por la Vida”!

Fr. Frank Pavone
Director Nacional, Sacerdotes Por La Vida

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