El más grande amor

 

Fr. Frank Pavone

   
  Uno de los eventos que más disfrutaba como párroco era la celebración de la Primera Comunión. Siempre prediqué vigorosamente sobre la maravilla sobrecogedora que Cristo sea nuestro Alimento del cielo, que satisface nuestras aspiraciones más profundas.

Cada año nuestra parroquia le daba a cada familia un video de la Misa de la Primera Comunión. Una vez, la melodía que seleccionó  la compañía que contratamos para hacer el video fue “The Greatest Love of All” (El más grande amor). Se escuchaba mientras se mostraban escenas de los niños y sus familias.

La letra de la canción dice:
Creo que los niños son nuestro futuro
Eduquémoslos bien y dejemos que nos muestren el camino
Mostrémosle la belleza que llevan dentro
Hagamos que se sientan orgullosos para que sea más fácil
Que la risa de los niños nos recuerde como éramos
Todos buscamos un héroe
La gente quiere admirar a alguien
Nunca encontré a nadie que satisficiera mis necesidades
Un lugar solitario para mí
Y aprendí a depender de mí mismo.

[Estribillo]
Hace tiempo decidí, no caminar a la sombra de nadie
Si fracaso o tengo éxito
Por lo menos vivo como creo
No importa lo que me quiten
Nunca podrán quitarme mi dignidad
Porque el más grande amor
Yo lo experimento
Encontré el más grande amor
Dentro de mí
El más grande amor
Es fácil de alcanzar
Aprender a amarse
Es el más grande amor

La canción es muy bella y hay mucho en ella con lo que uno puede estar de acuerdo. Tenemos que promover una sana auto-estima en los corazones y las mentes de nuestros niños, porque sabemos los males que se siguen cuando los niños no reconocen su propia dignidad.

Pero me sentí obligado, después de la entrega del video, a señalar en la homilía dominical que en algunos aspectos la canción contradice nuestras creencias. Algunos parroquianos me criticaron severamente por haber dicho esto. Sean Uds. Los jueces.

“Nunca encontré a nadie que satisficiera mis necesidades… Y aprendí a depender de mí mismo.” Esto se canta como fondo de un video en el que los niños reciben a Aquel que satisface sus necesidades, Aquel de quien solamente debemos depender y que es totalmente confiable.

“Hace tiempo decidí no caminar a la sombra de nadie.” Pero la Comunión es unión con Jesús y caminar a su sombra, en su luz, en su voluntad y su Verdad.

“Por lo menos, vivo como creo” La Comunión se trata de vivir como Cristo enseña. Nuestras creencias deben conformarse a sus enseñanzas.

“Aprender a amarse es el más grande amor” No, no lo es. Aprender a amar al Señor es el más grande amor, un amor por el que nos sacrificamos y nos entregamos a otros, como Jesús lo hace en la Eucaristía.