Plan Personal de Vida II: para comenzar mejor el año 2012.

 

P. Victor Salomón

   
 

Cumpliendo con lo prometido aquí está la segunda columna sobre el plan personal de vida.  Ahora de lo que se trata es de,  armados con “papel y lápiz”,   comenzar a escribir nuestro plan de vida para cada una de las dimensiones que ya explicamos: la humana, la espiritual, la intelectual y la pastoral.

Comencemos.

Algunos autores prefieren que para cada una de las dimensiones se planteen objetivos prioritarios y así se va planificando, sin embargo, para un plan de vida “católico”, hay una serie de actividades fijas que todos los bautizados tenemos que considerar, independientemente de que luego se puedan priorizar, por lo cual,  les iré presentando una serie de aspectos a planificar respondiendo a las siguientes preguntas:  qué voy a hacer (la actividad propiamente dicha), cómo lo voy a hacer,  cuándo lo voy a hacer,  dónde lo voy a hacer y con quién lo voy a hacer (si fuera el caso).  Luego poner esto por escrito lo vaciamos en un calendario anual, que tenga como dato relevante los períodos semanales.

 

  1. Dimensión Humana
    1. Nutrición: tener una alimentación balanceada.  Tener la orientación de un nutricionista es lo mejor.  Cada vez se crea mayor conciencia en este campo.
    2. Ejercicio Físico: Este es un aspecto no negociable de nuestro plan de Vida.  Incluso muchos especialistas en planificación empresarial, insisten a sus ejecutivos incluir el ejercicio físico como parte fundamental de su rendimiento productivo.
    3. Chequeo médico, dental y emocional periódico
    4. Tiempo de descanso físico y emocional.  Efectivamente, Dios quiere que descansemos para rendir más en todos los aspectos de nuestra vida.

 

  1. Dimensión Espiritual
    1. Oración personal y grupal.  El Papa Benedicto XVI ha recomendado el método de Lectio Divina.  Aquí incluimos la Liturgia de las Horas que, aunque no son obligatorias para los laicos,  se sugiere su rezo y hoy son muchos los laicos los que la practican.
    2. Eucaristía: cuanto más frecuente, mejor.  En ocasiones podemos hacer filas para ver un deporte o un artista, o anhelamos conocer a un presidente, y, al Rey de Reyes,  que lo tenemos a diario en la Eucaristía, la mayoría, no lo recibimos frecuentemente.   
    3. Sacramento de la reconciliación, como mínimo una vez al mes.  Recordemos que en este sacramento  Jesús no solamente borra nuestros pecados, sino que nos renueva su gracia en nuestros corazones. 
    4. Entrevista con su director espiritual.  Se recomienda: Para los matrimonios una frecuencia bimensual o trimestral.  Para los solteros mensualmente.  En el caso de sacerdotes y religiosos, una vez al mes. 
    5. Lectura espiritual: comenzando por los clásicos como La Historia de un Alma de Sta Teresita del Niño Jesús, Las Confesiones de San Agustín, las obras de San Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, etc…
    6. Piedad Mariana: rosario, Angelus, etc.
    7. Otros actos de piedad para tener presencia constante de Dios: Coronilla a la Divina Misericordia, jaculatorias, invocación constante del Espíritu Santo, intercesión de los Santos, saludo a nuestro ángel custodio, música religiosa, etc.
    8. Penitencia/reparación: este es un aspecto personalizado a hablar con el Director Espiritual.  Privarnos de lo lícito como preparación de nuestros corazones para recibir más y mejor la Gracia de Dios.  Y, de esta forma, ser mejores canales de Su Gracia para quienes nos rodean.
    9. Ejercicios Espirituales Anuales.  Si es en un clima de silencio estricto mucho mejor.

 

  1. Dimensión intelectual 
    1. En este punto no me canso de recomendar la página Web del Vaticano que está buenísima:  www.vatican.va   Aquí encontrarán en el apartado de los textos fundamentales suficiente material: Biblia, Catecismo, Documentos Vaticano II, Código de Derecho Canónico,… comenzar por aquí.
    2. Luego hay algunos documentos que son como nuestras  “constituciones”.   Para los laicos: La Exhortación Post Sinodal Los Fieles Laicos en la Iglesia; para los sacerdotes:  “La Pastores Dabo vobis”;  y para los religiosos:  “ La Vida Consagrada”.  Y para todos el documento que nos orienta para el tercer milenio:  Novo Millennio Ineunte http://bit.ly/wZSixJ.  Cada  día es más común, gracias a Dios, la creación de propuestas académicas de Teología para laicos.  Donde existan aprovechen  esta  oportunidad.     
    3. Para responder  a la Vocación al apostolado Pro Vida, un documento que se puede considerar nuestra “constitución” es:  El Evangelio de la Vida.  Obviamente no se puede estudiar todo a la vez, por lo cual es necesaria la orientación del director espiritual para planificar este apartado, respondiendo a las preguntas que indicamos al principio.

 

  1. Dimensión Pastoral
    1. El primer apostolado de los casados: ser otros cristos el uno para el otro.  Les recomiendo el libro Los Cinco Lenguajes del Amor de Gary Chapman  como referencia para esta planificación.
    2. El primer apostolado de los padres: ser otros cristos para sus hijos.  Les recomiendo el Libro los cinco lenguajes del amor para los niños, y su versión “para los jóvenes” de Gary Chapman.  Planifiquen desde esa referencia.
    3. El primer apostolado de los hijos: ser otros cristos para sus papás.  El primer libro se puede aplicar aquí.
    4. El primer apostolado de los hermanos: ser otros cristos entre ustedes.  El primer libro se puede aplicar aquí.
    5. El primer apostolado del bautizado trabajador: ser otro cristo para sus colegas y testimonio de responsabilidad, honestidad y caridad.
    6. El primer apostolado del bautizado estudiante: ser otro cristo para sus compañeros y maestros, siendo testimonio de honestidad, responsabilidad y caridad.
    7. Los sacerdotes y los religiosos tenemos algunas especificidades que también debemos planificar (los religiosos deben tomar en cuenta sus constituciones y reglamentos).
    8. Finalmente, una vez asegurado que estamos siendo testimonio en nuestro “metro cuadrado”, entonces también, a la luz del discernimiento del Espíritu Santo,  que siempre está inspirando cosas nuevas, podrían colaborar en la plataforma parroquial como catequistas, etc.  En órdenes terceras.  En movimientos apostólicos.  En el Apostolado Pro Vida.  En apostolado de visitas a enfermos.  En el apostolado carcelario.  En el apostolado de la ayuda a los pobres.  ETC. ETC. ETC.

Les recuerdo la importancia de contrastar este plan con su director espiritual y la necesidad de fijar con él un período en el cual lo van a evaluar. 

Y, lo más importante, recordar que nada de esto vale a menos que cada letra vaya bañada de la caridad.

Para cualquier consulta me pueden escribir a cartas@sacerdotesporlavida.org