Las monjas y los sacerdotes

 

Fr. Frank Pavone

   
 
Mucha atención se le dio recientemente a las Hermanitas de los Pobres, y la forma en que la Administración Obama quiere obligarlas a cooperar en su plan para ampliar el acceso a los anticonceptivos, drogas que inducen el aborto y la esterilización. Ellas, justamente, están diciendo "No", y, al igual que nosotros en Sacerdotes por la Vida, lo hemos dicho por medio de una demanda federal.

Al igual que el caso de Sacerdotes por la Vida, su demanda inicialmente resultó en un juicio contra ellas, donde la corte dijo que el mandato, de hecho, no representan una "carga sustancial " para su libertad religiosa.

Y al igual que nosotros, las hermanas fueron a la corte de apelaciones para obtener una orden judicial de emergencia en contra del mandato, la cual, de otro modo, habría sido impuesta en contra de ellas a partir del 1 de Enero.

Estas pasadas víspera de Año Nuevo, las Hermanitas de los Pobres y Sacerdotes por la Vida tuvieron experiencias muy similares. El 31 de diciembre llegó con ninguna protección inmediata contra el mandato, existiendo la perspectiva de tener que entrar en vigor al día siguiente. El 31 de diciembre también vino con ambos grupos teniendo una solicitud de una medida cautelar de emergencia en manos de dos tribunales federales diferentes.

Y las horas pasaban mientras esperábamos.

Al acercarse la tarde, nuestro abogado nos recordó que en caso que la medida cautelar fuera negada, una de las cosas que podíamos hacer era hacer un llamado de emergencia a la Corte Suprema, y le sería asignado a uno de los Magistrados quien autorizaría la medida cautelar o no.

Las cosas resultaron en forma tal que la Corte de Apelaciones para el Circuito del DC, concedió el pedido de Sacerdotes por la Vida de la medida cautelar de emergencia, justo antes de las 5 pm. (Las llamadas telefónicas a la corte justo antes de esto, decían que estaban cerrados por el feriado, pero llegamos a alguien que nos dijo que todos se habían ido, ¡excepto los jueces que estaban trabajando en nuestro caso, junto con sus empleados!)

A las Hermanitas de los Pobres, la solicitud de medida cautelar de emergencia les fue negada - y por tanto, tuvieron que dar el segundo paso de emergencia que también nosotros hubiéramos tenido que dar: ir a la Corte Suprema para obtener la medida cautelar de emergencia. Y antes de que terminara el día, la Jueza del Tribunal Supremo, Sonia Sotomayor concedió la orden judicial de emergencia temporal para las Hermanas. (En un extraño giro, unas horas más tarde, la vimos en la televisión aquí en la ciudad de NY pulsar el botón para bajar la famosa bola de vísperas de Año Nuevo en Times Square.)

Narro todo esto para pintar un cuadro simple: dos grupos católicos, uno dirigido por religiosas y otro por sacerdotes, teniendo que demandar, a través de medidas de emergencia, el no tener que ser obligados a violar sus conciencias. El grupo de hermanas sirve a los pobres, el grupo de sacerdotes sirve a los más pobres de los pobres, los no nacidos. Y ambos quieren simplemente hacer su trabajo, alabando a Dios en forma adecuada.

A ambos nos dieron lo que necesitábamos, al menos por el momento. Pero el hecho de que tuvimos que luchar por ello - y todavía tener que continuar luchando en los próximos meses - es una señal de que todos nosotros siempre tenemos que luchar por la libertad. Nunca se puede dar por hecho.