El Silencio Termina Hoy

 

Fr. Frank Pavone

   
 

Ha vuelto a suceder. Otra madre ha sido asesinada por el llamado aborto "seguro y legal". 

Lo que no volverá a suceder es el silencio. 

En la reciente Manifestación Juvenil de la Marcha por la Vida coordinada por nuestro Director Juvenil de Sacerdotes por la Vida, distribuí  a los jóvenes el "Poster de una lápida” que contiene los nombres de muchas mujeres asesinadas a través de los años por el llamado aborto "seguro y legal". Les dije a los jóvenes que tomaran estos posters a sus casas y los utilizaran para despertar las conciencias de sus comunidades. 

Ese mismo día, en la vigilia de oración frente a Planned Parenthood en Washington DC, yo leí públicamente los nombres de cientos de mujeres asesinadas por el llamado aborto "seguro y legal" mientras orábamos para cada una, "Señor, ten piedad de ella." Les ofrecí al personal de Planned Parenthood y sus escoltas una copia de los nombres. No los quisieron recibir, y al parecer, no les importaba.

Al comienzo de mi trabajo con Sacerdotes por la Vida colaboré con Life Dynamics en el libro Lime 5, que hasta hoy nos muestra una de las mejores y más aterrantes crónicas de la carnicería incesante que inflige la industria del aborto a las mujeres que según ellos quieren asistir. 

El año pasado, nuestro equipo de Sacerdotes por la Vida y en particular nuestra Directora de Colaboración con la Comunidad Afroamericana, Dr. Alveda King (sobrina de Martin Luther King, Jr.), reclamó enérgicamente el asesinato de Tonya Reaves a manos de la clínica de aborto a donde llegó en la zona de Chicago. 

Y en el Servicio de Oración Nacional en la que he hablé con motivo de los 40 años de Roe vs. Wade, repartí un folleto impactante mostrando las fotos de la autopsia--proporcionadas por los padres de Marla Cardamone, asesinada por el aborto en un hospital respetable de Pittsburgh.

Y ahora a vuelto a suceder. Otra mujer ha sido asesinada por el llamado aborto "seguro y legal". Sucede constantemente, de hecho, pero la industria del aborto generalmente logra encubrirlo. Y aun cuando no lo hace, el resto lo mantenemos relativamente callado.

Esto tiene que cambiar hoy. 

El abortista de embarazos avanzados LeRoy Carhart comenzó el procedimiento de aborto en una mujer que tenía unas 33 semanas de embarazo hace unos días. Estos abortos son legales, y los realiza en su centro de exterminio en Germantown, Maryland. Ayer, ella tuvo complicaciones. No pudieron contactar al abortista. Fue llevada a la sala de emergencias en un vehículo privado, y se murió.

Tres cosas deben suceder aquí. En primer lugar, el estado de Maryland tiene que cerrar ese negocio de exterminio de Carhart. En segundo lugar, cada persona a la que le importe esto necesita difundir inmediatamente esta tragedia, para despertar las conciencias de nuestros vecinos. Incluyendo a pastores para que hablen sobre el daño que provoca el aborto, e nos incluye a todos nosotros para que contemos las historias de las personas perjudicadas y asesinadas por el aborto (ver RecallAbortion.com). 

En tercer lugar, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para movilizar a personas en la causa pro-vida. Si esta última tragedia no es suficiente prueba que ahora es el momento para poner fin al aborto, entonces ¿qué es?