El Papa Benedicto XVI y la Causa de la Vida

 

Fr. Frank Pavone

   
 

Fue un anuncio verdaderamente sorprendente el que el Papa Benedicto XVI hizo esta semana. Claro que, un Papa tiene la autoridad para decir que ya no será más Papa. Pero esto sin duda será una experiencia nueva para la Iglesia en nuestros días.

Después de haber trabajado en el Vaticano, esto también suscita en mi mente, algunas preguntas interesantes de protocolo. ¿Cómo va a ser llamado una vez que ya no sea Papa; qué atuendo eclesiástico usará; y cuál va a ser el protocolo cuando esté presente en una sala, especialmente junto al nuevo Papa? Sospecho, sin embargo, que él se va a mantener bastante aislado.

Estos, por supuesto, son datos interesantes. Pero yendo a asuntos más substanciales, la decisión del Papa, hecha con total libertad, es sin duda una expresión de amor a la Iglesia. Él quiere que el rebaño tenga un pastor que sea capaz de satisfacer las exigencias de los tiempos. Él hace la distinción en su anuncio entre las exigencias propias de su oficio y las demandas de nuestra sociedad actual. Los desafíos de nuestro tiempo, cuando no sólo la fe, sino realidades humanas básicas tales como la vida, el matrimonio y la muerte son objeto de tan graves ataques, y cuando las comunicaciones y la opinión que da forma son instantáneos, hacen de la tarea de guiar a los católicos del mundo más difícil que nunca.

El Papa Benedicto ha servido bien a la Iglesia; él continuará sirviéndola con su testimonio de una vida de oración. Mi propia interacción con él ha sido en el ámbito de la defensa de la vida humana a causa del aborto. No sólo ha continuado articulando las enseñanzas pro-vida de la Iglesia, sino que ha tomado importantes iniciativas para ponerlas en práctica.

Cuán animados estábamos todos, un par de años atrás, cuando él dio inicio al Adviento con un servicio de oración especial dedicado a los no nacidos, e instó a los obispos de todo el mundo a hacer lo mismo. Y en su planificación de este Año de la Fe, el Papa Benedicto XVI puso en el calendario de eventos oficiales el día en honor del Evangelio de la Vida, que se celebrará en Roma el 16 de junio. Siento que esto será el comienzo de un "Día de la Vida Humana" para ser observado en la Iglesia anualmente.

Por otra parte, el mensaje de este año por la Jornada Mundial de la Paz,  hizo hincapié en el hecho de que no puede haber paz si se permite que el aborto continúe. Y en su encíclica Caritas in Veritate, Benedicto XVI señaló que la lucha por el derecho a la vida es fundamental para el compromiso de la Iglesia con la justicia social, y no puede sustraerse de ella.

Esto y mucho más nos da motivos para agradecer el Papa Benedicto, y se le puede enviar una palabra especial de agradecimiento y la promesa de oraciones en nuestro sitio web, PriestsForLife.org. Además, usted encontrará una oración pidiendo sabiduría para los cardenales que elegirán al nuevo Papa. ¡Oremos todos los días, y estemos preparados para acoger al nuevo Vicario de Cristo en la tierra!


Oración por la Elección de un Nuevo Papa

Señor Jesucristo,
Tú eres el Buen Pastor,
Y nunca dejas de cuidar tu rebaño.

Tú diste tu vida para nosotros viviéramos,
Y nombras pastores según tu corazón
Para conducir a su pueblo con la palabra y con el ejemplo
Para que del mismo modo, se den a sí mismos en amor.

Te damos gracias por el ministerio del Papa Benedicto XVI,
Y por su servicio a la Iglesia y al mundo.
Te pedimos que ahora le des un tiempo fecundo
De descanso y oración de gratitud y alabanza.

Te pedimos, Señor Jesús, con el Padre,
que envíes el Espíritu Santo a la Iglesia una vez más.

En particular, guía a los Cardenales que en breve ejercerán
El deber y el privilegio de elegir a un nuevo Papa.
Guía sus deliberaciones y decisiones
Con sabiduría divina e intuición.

Incluso ahora, Señor Jesús, da al nuevo Papa,
A quien ya has elegido,
Abundancia de santidad y fortaleza,
Para llevar a cabo la misión que le tienes encomendada.

Que tu Palabra tenga un reinado supremo en su vida,
Y que todas sus palabras y acciones dirijan la Iglesia hacia Ti,
supremo y eterno Pastor,
Y único mediador entre Dios y la humanidad,
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.