Activa Espera...
El Concilio Vaticano II reflexiona sobre la relación entre la venida de Cristo y cómo nos preparamos para ella. En la Constitución sobre la Iglesia en el Mundo Moderno, leemos, "Lejos de disminuir nuestra preocupación por cultivar esta tierra, la espera de una tierra nueva debe animarnos, porque es aquí que el cuerpo de una nueva familia humana crece, presagiando de alguna manera la era que está por venir.... Cuando hayamos extendido en la tierra los frutos de nuestra naturaleza y nuestra iniciativa - la dignidad humana, la comunión fraterna y la libertad - de acuerdo al mandato del Señor y en su Espíritu , los encontraremos una vez mas, limpios esta vez, de la mancha del pecado, iluminados y transfigurados, cuando Cristo presente a su Padre un reino eterno y universal…” (# 39). En otras palabras, el espíritu del Adviento debe naturalmente aumentar nuestros esfuerzos pro-vida, y el progreso que hacemos promoviendo la dignidad humana se convierte en los “bloques” para construir el reino eterno.
Is 63:16b-17, 19b; 64:2-71 Cor 1:3-9Mc 13:33-37
El inicio del Adviento enfoca nuestra atención en la gloriosa venida futura de Cristo, y hace eco al tema del arrepentimiento como preparación a esa venida. La venida de Cristo acompaña el triunfo final de la vida sobre la muerte. La preparación para esa venida, por tanto, incluye el arrepentirnos de los trabajos de la muerte, incluyendo el aborto. No sólo los individuos sino las naciones, de igual modo, necesitan arrepentirse.
Al luchar contra la Cultura de la Muerte en sus variadas formas, con frecuencia rezamos como en la Primera Lectura de hoy, ¡“Señor, rasga el cielo y desciende!” ¿Por qué, por ejemplo el Señor no baja del cielo para detener el aborto? El hecho es que él sí bajó en la Encarnación de Jesucristo, y mediante sus claras enseñanzas el Señor continúa poniendo la verdad en nuestras mentes, y la gracia en nuestros corazones, para que nosotros seamos los que seamos testigos de la vida en medio de la Cultura de la Muerte, trabajemos incansablemente para transformar esa cultura, e intervengamos para salvar a los