Celebrante: Por nuestro bautismo, podemos presentarle nuestras peticiones a Dios nuestro Padre. Por lo tanto oramos con confianza.
Diácono / Lector:
Para que la Iglesia efectivamente dirija a toda la gente al conocimiento de Cristo como el Hijo de Dios, roguemos al Señor...
Para que las naciones resuelvan sus conflictos buscando la paz y justicia traída al mundo por Jesús nuestro Señor roguemos al Señor...
Para que los Cristianos, hechos uno bajo un solo bautismo, siempre acojan a los no nacidos, a los extranjeros, y a todos los que son vulnerables, roguemos al Señor…
Para que cada uno de nosotros renueve el compromiso de nuestro bautismo, renunciando al pecado y prometiendo servir a Dios fielmente en su Santa Iglesia, roguemos al Señor...
Para que todos los que padecen de alguna enfermedad, como hijos de Dios, le ofrezcan sus sufrimientos con paciencia y confianza, roguemos al Señor...
Para que todos los que han fallecido compartan la Gloria de la vida eterna, roguemos al Señor...
Celebrante:Padre,Te damos gracias por hacernos hijos tuyos.Te pedimos que atiendas nuestras suplicas.Te lo pedimos con mucha confianzapor Cristo nuestro Señor. Amen.
Bautismo y Vida
“Quien es movido por el amor empieza a percibir lo que es realmente la “vida.” Empieza a percibir el significado de la palabra de esperanza que encontramos en el Rito Bautismal: por la fe espero en la “vida eterna” – la verdadera vida, la cual, completa y no amenazada, en toda su plenitud, es simplemente vida. Jesús, quien dijo que había venido para que tuviéramos vida, en toda su plenitud, en abundancia (Jn 10:10), nos ha también explicado lo que es la “vida”: “esta es la vida eterna, conocerte a ti único Dios verdadero, y al que enviaste” (Jn 17,3). La vida en su sentido propio no es algo exclusivamente nuestro o algo para nosotros: es una relación. La vida en su totalidad es una relación con el que es la fuente de la vida. Si estamos en relación con aquel que no muere, quien es la Vida en sí mismo y el Amor en sí mismo, entonces estamos en la vida. Entonces ‘vivimos’” – Papa Benedicto XVI, Encíclica sobre la Esperanza, Noviembre 30, 2007.