Priests for Life - Sacerdotes por la Vida
SPANISH
Oraciones

Artículos, Folletos y
otrotros Documentos


Youtube Videos

Librería de Audio & Video

Insesiones para los Boletines

Material relacionado
con las Elecciones


Enlaces para más
información en Español

OTRAS SECCIONES
No rechazaremos el
aborto hasta que no lo veamos cara a cara


Oracion para pedir
el fin del aborto


El Viñedo de Raquel,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida


Campaña No Mas Silencio,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida

Suscripcion para recibir el boletin quincenal


 

4º Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo B

English Version

Intercesiones Generales: [Spanish PDF]
 

Celebrante: Hemos recibido la Gracia de la fe a través del bautismo. Cultivemos esta gracia con oración al presentarle nuestras peticiones a nuestro Padre que es amoroso y generoso.

Diácono / Lector:

Para que la Iglesia sea siempre un símbolo perenne de la luz de Dios para la humanidad y de su perpetuo amor para el mundo, Roguemos al Señor...

Para que la Iglesia sea bendecida con muchas vocaciones a ejemplo de Cristo el Buen Pastor, roguemos al Señor…

Para que los maestros y enfermeros se vuelvan hacia Dios y busquen su guía y su gracia al servir las necesidades del pueblo, requemos al Señor…

Para que por el poder del nombre de Jesús, los hambrientos sean satisfechos, los extranjeros sean bienvenidos, y los no nacidos sean protegidos, Roguemos al Señor...

Para que todos vivamos el verdadero espíritu de la Pascua y seamos agradecidos por la nueva vida que se nos ha dado por medio de la muerte y resurrección de Jesús, Roguemos al Señor...

Por los difuntos para que descansen en paz por toda la eternidad en el abrazo amoroso del Señor, Roguemos al Señor...

Celebrante:

Padre, Tu te preocupas por nosotros con compasión. Atiende nuestras suplicas, concedenos la gracia y mantennos cerca del verdadero Pastor que es Jesucristo nuestro Señor. Amen

Adiciones para el boletín:
 

Dando nuestras vidas

El Buen Pastor da su vida por sus ovejas. Este tema también se encuentra en la historia del Buen Samaritano (Lc. 10:25-37) En el camino de Jerusalén a Jericó, un hombre fue atacado por ladrones. Pasaron un sacerdote y un levita pero no se pararon a ayudarlo. A pesar de su conocimiento sobre la Ley y los Profetas, siguieron de largo. ¿Por qué?

Una de las razones podría se que tenían miedo. El camino de Jerusalén a Jericó es peligroso. Por sus numerosas pronunciadas curvas, se presta para ataques por parte de ladrones que fácilmente se pueden esconder no lejos de sus victimas. Quizás los sacerdotes y levitas que pasaron junto a ese hombre se preguntaron a sí mismos, “Si me paro a ayudar a este hombre, ¿qué me pasará? Quizás quienes lo atacaron todavía están ahí. Quizás se estén escondiendo cerca. Este es un camino peligroso, mejor sigo adelante.”

Algunas veces nosotros nos hacemos la misma pregunta. Por ejemplo, si hablo muy alto sobre las victimas de aborto, ¿qué me va a pasar? ¿Enfrentaremos persecución, oposición, perderé popularidad si me envuelvo en una causa así?

Pero viene el Buen Samaritano y él se guarda la pregunta. Él no preguntó, “Si ayudo a este hombre, ¿qué me va a pasar? Y esta es la pregunta para nosotros. Si no enfrentamos este mal, ¿qué le pasará a los no nacidos? Si yo no me envuelvo, ¿qué le pasará a aquellos que son vulnerables, a aquellos que son marginalizados por nuestra sociedad, a aquellos que son oprimidos, a aquellos que no tienen a nadie que hable por ellos?

Puntos sugeridos para la homilía dominical:
 

Hch 4:8-12
1 Jn 3:1-2
Jn 10:11-18

La reflexión en el folleto del boletín (parte superior) se expande sobre el tema del Buen Pastor que no huye cuando las ovejas van a ser devoradas; antes bien, entrega su vida por ellas. El Amor por el cual el Pastor hace eso es precisamente el “poder” al cual se refiere Jesús cuando afirma que Él posee el “poder” de entregar su propia vida.

Una enorme diferencia entre ésta idea Divina del “poder”,  y el humano, terrenal concepto que esgrime que “el poder” consiste en disponer de la vida de alguien más. En particular, La cultura de la Muerte afirma que existe un grado de “poder” en el “derecho a elegir” que ofrece el aborto, o en el derecho de “determinar la hora y la manera de la propia muerte” por medio de la eutanasia y el suicidio asistido médicamente. Pero eso no es poder en lo absoluto.

El verdadero, real poder del que se habla en la escritura que leemos hoy,  es el poder de entregarnos nosotros mismos sin reservas por virtud del amor, transformando el sufrimiento en un sacrificio que brinda vida (que alivia y sana a los demás y comporta salvación, como lo indica la Primera Lectura); y en últimas,  ser transformados en la semejanza de Dios que es Amor (Segunda Lectura).

 


Sacerdotes por la Vida
PO Box 141172 • Staten Island, NY 10314
Tel. 888-735-3448, (718) 980-4400 • Fax 718-980-6515
cartas@sacerdotesporlavida.org