¡Feliz Año Nuevo!El inicio de un nuevo año nos trae especial gozo y esperanza. Es un recordatorio de que el tiempo es un regalo de Dios, que nos lo da desde Su eternidad, para que nos preparemos para la eternidad. El pasar de cada año y de cada día debe ser un intercambio con Dios: Él nos da el tiempo, y nosotros le regresamos nuestros días y nuestros años en servicio y amor, haciendo el mayor bien posible en el mundo y en la vida de los demás. El Año Nuevo es una oportunidad para hacer el propósito, por sobre todas las cosas, de servir a Dios con fidelidad: creyendo más firmemente, esperando más ardientemente, amando más generosamente. Esto es lo que hace a un Año Nuevo “feliz,” y eso es lo que nos lleva a la felicidad que nunca termina.