Priests for Life - Sacerdotes por la Vida
SPANISH
Oraciones

Blog del Padre Víctor

Artículos, Folletos y
otrotros Documentos


Youtube Videos

Librería de Audio & Video

Insesiones para los Boletines

Material relacionado
con las Elecciones


Enlaces para más
información en Español

OTRAS SECCIONES
No rechazaremos el
aborto hasta que no lo veamos cara a cara


Oracion para pedir
el fin del aborto


El Viñedo de Raquel,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida


Campaña No Mas Silencio,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida

Suscripcion para recibir el boletin quincenal


 

Pentecostés - Ciclo A

English Version

Intercesiones Generales: [Spanish PDF]
 
Celebrante: Llenos del Espíritu Santo, tenemos la confianza de presentar nuestras necesidades al Señor. 

Diácono / Lector: 

Para que la Iglesia, llena del Espíritu de Cristo, sea renovada continuamente para proclamar el Evangelio en todo el mundo, roguemos al Señor... 

Para que la sabiduría y fuerza del Espíritu Santo llene a todos los que se les ha confiado un cargo público, roguemos al Señor... 

Para que nosotros, que hemos recibido el Espíritu Santo que aboga, defendamos a los vulnerables, los olvidados, y a los no nacidos, roguemos al Señor... 

Por todos los que están finalizando clases en las distintas instituciones académicas, para que siempre estén agradecidos con el Espíritu Santo por el don del conocimiento, roguemos al Señor... 

Para que los enfermos sientan la presencia y el poder sanador del Espíritu Santo, roguemos al Señor... 

Para que todos los que han fallecido sean purificados por El Espíritu Santo y compartan de la vida eterna, roguemos al Señor... 

Celebrante: 
Padre, 
concedenos la ayuda constante 
de Tu Espíritu Santo. 
Atiende nuestras suplicas, 
y llena nuestras vidas con Sus dones de Gracia. 
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amen.
Adiciones para el boletín:
 

El Espíritu Santo que vino en Pentecostés, le dio voz a los Apóstoles para proclamar la verdad del Evangelio. El Espíritu, el Alma de la Iglesia, continúa permitiéndole a la Iglesia hablar, y nos permite a nosotros hablar en nuestras capacidades individuales. Esto dijo el Obispo Elio Sgrecccia, “La Iglesia debe hablar en el contexto de hoy sobre los derechos fundamentales, el derecho a la justicia, el derecho a la paz, pero sobre todo, en primer lugar, el derecho a la vida. Si la Iglesia no habla, si no proclama la verdad, estaría abandonando su deber; sería infiel a la sociedad. Por tanto, su deber preciso es la propia libertad para intervenir con palabra, y también con ejemplo – el ejemplo de promover la vida humana, de intervenir por la salvación de la humanidad.”

Puntos sugeridos para la homilía dominical:
 

Vigil:

Gn 11:1-9 or Ex 19:3-8a, 16-20b or Ez 37:1-14 or Jl 3:1-5
Rom 8:22-27
Jn 7:37-39

Day: Acts 2:1-11
1 Cor 12:3b-7, 12-13
Jn 20:19-23 

Cincuenta días después de la Pascua, el Pueblo de Israel celebró Pentecostés, observando el don de la ley en el Monte Sinaí, cuando Dios escribió con Su Propio Dedo en tablas de piedra. La fiesta era originalmente arraigada en la celebración de la cosecha. Fue en este Día de Pentecostés que los apóstoles recogieron la cosecha de la Pascua del Señor de sufrimiento, crucifixión y resurrección, y recibieron el Espíritu Santo, quien escribe la ley en nuestros corazones.

Este mismo Espíritu Santo que vino portentosamente en Pentecostés viene a nosotros. El mismo Espíritu está en nosotros, por nuestro bautismo y confirmación- el mismo Espíritu que transformó a los apóstoles, que venció la muerte y que cambia el pan y el vino  en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este mismo Espíritu está en nosotros y esto debería darnos una gran confianza en el seguimiento de Cristo.

El Espíritu Santo, “Señor y Dador de Vida” nos lleva a nuestra verdadera esencia para iluminarnos sobre la santidad de la vida. El Espíritu da  muchos dones, y uno de ellos es capacitarnos para ver la creación en su correcta relación con Dios- incluyendo la coronación de Su creación, el regalo de la vida humana. 

Cuando no tenemos la luz del Espíritu Santo, la ley que tenemos que seguir nos parece como una imposición desde fuera que limita nuestra libertad. Esto es lo que las personas, en el mundo,  sienten algunas veces sobre nuestra actitud hacia el aborto y la eutanasia. Ellos creen que nosotros estamos “restringiendo derechos”. Pero cuando el Espíritu Santo nos llena, Él nos da una atracción sobrenatural por todo lo que es justo y bueno, por lo que nosotros no nos sentimos empujados a ir donde no queremos, sino que  nos guiamos por el atractivo de que es bueno y justo.

El Espíritu Santo es también el Paráclito, que sustenta nuestra causa. Cuando Él nos llena, nos hace defensores de todos nuestros hermanos y hermanas necesitados, incluyendo los más vulnerables, los no nacidos.



Sacerdotes por la Vida
PO Box 141172 • Staten Island, NY 10314
Tel. 888-735-3448, (718) 980-4400 • Fax 718-980-6515
cartas@sacerdotesporlavida.org