Priests for Life - Sacerdotes por la Vida
SPANISH
Oraciones

Blog del Padre Víctor

Artículos, Folletos y
otrotros Documentos


Youtube Videos

Librería de Audio & Video

Insesiones para los Boletines

Material relacionado
con las Elecciones


Enlaces para más
información en Español

OTRAS SECCIONES
No rechazaremos el
aborto hasta que no lo veamos cara a cara


Oracion para pedir
el fin del aborto


El Viñedo de Raquel,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida


Campaña No Mas Silencio,
un proyecto de
Sacerdotes por la Vida

Suscripcion para recibir el boletin quincenal


 

Séptimo Domingo de Tiempo Ordinario, Ciclo A - Ciclo A

English Version

Intercesiones Generales: [Spanish PDF]
 
Celebrante: En Cristo, cada bendición espiritual se abre ante nosotros. Agradecidos por la salvación, rezamos por todas las necesidades del pueblo de Dios. 
 
Diácono/Lector: 
 
Para que la Iglesia continúe llamando a todas las personas a entrar en la santidad que Dios quiere otorgar a todos aquellos que se acercan a él, roguemos al Señor… 
 
Para que aquellos que nos han hecho daño, y aquellos que se consideran nuestros enemigos, puedan ser atraídos por la gracia de Dios y protegidos de todo mal, roguemos 
al Señor… 
 
Que la gracia de Dios permita a todas las personas ver que aún los niños más pequeños, aquellos no nacidos, son reflejo de Su gloria y están llamados a ser templos del Espíritu Santo, roguemos al Señor… 
 
Para que todos los que sirven en el ejército sean bendecidos con sabiduría y coraje, e inspiren a muchos otros a una generosidad mayor en el servicio a nuestro país, roguemos al Señor… 
 
Para que los enfermos sean sanados y los difuntos puedan ser recibidos en los brazos de Dios misericordioso, roguemos al Señor… 
 
Celebrante: 
Padre, 
Tú otorgas tus bendiciones 
De igual modo, a justos y a injustos. 
Perdona nuestros pecados, 
Satisface nuestras necesidades, 
Y mantennos en tu paz. 
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. 
Adiciones para el boletín:
 

Amor abnegado

La Encíclica “Dios es Amor” del Papa Benedicto XVI nos enseña que el “ágape, que [es]…la típica expresión para la noción bíblica del amor…expresa la experiencia de un amor que envuelve un descubrimiento real del otro, superando el carácter egoísta que prevalecía antes. El amor ahora se convierte en la preocupación y el cuidado hacia el otro. Ya no se enfrasca en sí mismo, hundiéndose en la embriaguez de la felicidad; por el contrario busca el bien del amado: se hace renuncia y está listo, y está dispuesto incluso al sacrificio. (n. 6).

Esta clase de amor es visto en forma particular cuando cuidamos de los débiles e indefensos, tanto nacidos como no nacidos. ¡Que la nueva encíclica del Papa nos anime a construir una cultura de vida!

Puntos sugeridos para la homilía dominical:
 
Lv 19:1-2, 17-18
1 Cor 3:16-23
Mt 5:38-48

El Señor Jesús hace universal el mandamiento del amor. “Dios hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos”. Por eso los cristianos no deben atar lazos falsos a su amor. Después de todo, Cristo tiene ahora la autoridad máxima en el cielo y en la tierra. Él ha acogido y redimido a todo el universo, y nos ha dado una parte de su dominio y de su poder de amar. “Todo es de ustedes, ustedes de Cristo, y Cristo de Dios”, nos dice Pablo en la Segunda Lectura, Por lo tanto amar a todos es un gaje del oficio.

Por eso, una de las distinciones falsas, se hace entre el nacido y el no nacido. No puede haber diferencias en nuestro amor. El tamaño, la edad o el nivel de dependencia de un niño no pueden exceptuarnos de amar y cuidar la vida de ese niño. Tampoco nos pueden exceptuar de reconocer la personalidad de ese niño ante la ley. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Esto no significa simplemente que amemos a nuestro prójimo en la manera o en la medida en que nos amamos a nosotros mismos. Significa que amemos a nuestro prójimo como una persona idéntica a nosotros. Reconocemos que cualesquiera sean las diferencias que puedan existir entre nosotros y nuestro prójimo, ellos aún tienen la misma dignidad humana que la nuestra. Debemos mirar más allá de las diferencias, reconocer la dignidad común, y amarlos como personas iguales a nosotros.

Por último, este mandamiento de amor universal no es simplemente un mandamiento externo. No es Dios diciendo “hagan esto porque Yo se los digo”, como si fuera una tarea en una lista de cosas por hacer y no hacer. En cambio, es porque estamos llamados a ser como Dios. “Sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto”. Perfectos en amor, en servicio, en desinterés. “Sean santos, pues Yo soy santo”, el Señor les declara a Moisés y los israelitas. Su mandamiento de amor está seguido de la declaración “Yo soy el Señor”. Cuando sostenemos el estándar de amor para los nacidos y los no nacidos por igual, no estamos declarando que somos mejores que los demás. En cambio, estamos apuntando a aquel que nos hizo, y que quiere que todos seamos como Él.


Sacerdotes por la Vida
PO Box 141172 • Staten Island, NY 10314
Tel. 888-735-3448, (718) 980-4400 • Fax 718-980-6515
cartas@sacerdotesporlavida.org