Celebrante: Nuestros nombres están inscritos en el cielo. Esto nos llena de confianza para presentar nuestras necesidades ante nuestro Señor.
Diácono/Lector:
Para que los Cristianos en todo el mundo puedan vivir y expresar el gozo de proclamar el Evangelio de Jesús, roguemos al Señor...
Para que todos los que enseñan la fe puedan proclamar que el reino de Dios is un reino en el cual la vida humana, en cada etapa, es acogida y respetada como un obsequio supremo de Dios, roguemos al Señor...
Para que todos los que sufren de alguna enfermedad, opresión, o discriminación unan sus planes a la cruz de Cristo, y encuentren nuevas fuerzas, roguemos al Señor...
Para que nuestros hermanos que han fallecido, experimenten el gozo del banquete celestial, roguemos al Señor...
Celebrante:
Padre,Haz hecho de cada uno de nosotros una nueva creación.Atiende nuestras súplicas,y mantennos en una vida nueva de Gracia.Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amen.
La Vida Primero
“Sin respeto por la vida, sin respeto por la familia, simplemente la sociedad no existe…todos los otros derechos presuponen el derecho a la vida. Si el derecho a la vida no es defendido, la defensa a todos estos otros derechos es inútil. Se convierte en una mentira, porque sería como decir que la defensa al derecho a trabajar, a la sociedad, etc., aplica solamente a algunos, y no a todos.” (Obispo Elio Sgreccia, Vicepresidente de la Academia Vaticana Pontificia por la Vida, Mayo del 2004 en una entrevista televisiva para Defendiendo la Vida de la cadena EWTN).