Carta de un niño no nacido
Queridos cristianos,
Estaba muy ilusionada con mi vida en este mundo. Quería tener muñecas, montar en bicicleta, ir al circo, y ver el zoológico. Tenía ganas de celebrar la Navidad y recibir a Jesús en la Sagrada Comunión.
Pero yo no entiendo una cosa - ¿Por qué ninguno de ustedes me ayudó? Cuánto lo hubiera deseado. Nadie escuchó mi llanto.
De parte de,
Un bebé por nacer