Celebrante: Dios nos ha dado a su único Hijo para nuestra salvación. Por tanto, podemos esperar que del mismo modo, El satisfaga todas nuestras necesidades. Ahora, con confianza, le presentamos esas necesidades.
Diácono/Lector:
Para que la Iglesia levante en alto la Cruz de Cristo, proclamando el perdón y la redención sólo en El, roguemos al Señor…
Para que los líderes del mundo pongan su mirada en el Hijo de Dios, crean en él, y se acojan a la paz y a la justicia que sólo él puede brindar, roguemos al Señor…
Por todos aquellos cuyas vidas están marcadas por el sufrimiento, para que puedan descubrir el poder salvador de la cruz de Cristo, y salgan victoriosos en sus pruebas, roguemos al Señor…
Para que aquellos que abrazan la cruz al trabajar por la justicia, los pobres, los oprimidos, y los no nacidos, encuentren fuerza y éxito en su trabajo, roguemos al Señor…
Para que los enfermos reciban la bendición de la paciencia en los momentos difíciles de su camino en la vida, roguemos al Señor…
Para que todos los que han muerto experimenten la vida eterna ganada por la cruz de Cristo, roguemos al Señor…
Celebrante:
Padre,
Hemos puesto nuestra mirada en tu Hijo
y hemos creído en él.
Al conceder nuestras peticiones,
concédenos sobre todo,
la vida eterna que se encuentra solamente en Jesús,
Quien vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.