Los hombres también sufren
Lo que sigue es una carta escrita por un hombre que perdió a su hijo a causa del aborto:
Querido Juan Pedro,
En el otoño, Juan, cuando las hojas se caigan de los árboles voy a pensar en ti, porque tú también te caíste de la vida. En el frío del invierno, Juan, la nieve me hará recordarte: porque como la nieve tú fuiste y eres blanco y puro. En la primavera, Juan, pensaré en ti: ya que el nacimiento de la primavera me hará recordar que tú también deberías haber nacido en este mundo. Juan, pensaré en ti en el verano: imaginaré tu risa. Te veré como podrías haber sido, un niño corriendo y jugando, raspándote las rodillas en una caída. Extrañaré, Juan, todo lo que podría haber ganado con tu vida.