La Divina Misericordia y Pro-vida
El Papa Juan Pablo II declaró el domingo después de la Pascua como Domingo de la Divina Misericordia. Muchos de los fieles rezan la Coronilla de la Misericordia regularmente. Hay una relación entre esta devoción y el movimiento pro-vida. Fr. Seraphim Michalenko, MIC, quien fue el principal traductor del diario de Santa Faustina, y el postulador de su causa de canonización, escribe lo siguiente: “Al menos en tres ocasiones, de 8:00-11:00 de la noche, ella sentía como si su interior fuera desgarrado. Sufrió tanto que pensaba que iba a morir. Los doctores no podían determinar qué era lo que tenía, y ninguna medicina podía aliviar su sufrimiento, Mas tarde, le fue dado el entendimiento de que estaba sufriendo esos dolores por las madres que estaban abortando sus hijos.” (Diario 1276).
“En otra ocasión, ella tuvo una visión de un ángel que venía con rayos para destruir una de las ciudades más bonitas del país. Y ella se sintió impotente para hacer algo (Diario 474). ¿Qué antídoto le dio el Señor? La Coronilla de la Divina Misericordia. [Ella explicó] que la ciudad iba a ser castigada por sus pecados, principalmente por el pecado del aborto.”(“Entrañas de Misericordia”, Boletín de los Marian Helpers, Verano 1995, p. 13).