Domingo XIV del Tiempo Ordinario - Ciclo B

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Intercesiones Generales: [Spanish PDF]
 

Celebrante: Alimentados por la Palabra de Dios, ponemos nuestras oraciones y peticiones ante quien nos ama sin medida.

Diácono / Lector:

Para que la Iglesia continúe atendiendo las necesidades espirituales y físicas del pueblo de Dios, roguemos al Señor…

Para que los líderes de la Iglesia tengan el coraje para mantenerse firmes en las enseñanzas de Cristo y prediquen la verdadera libertad que traen consigo. Roguemos al Señor…

Para que los oficiales públicos constantemente trabajen por proteger el bienestar de los débiles y la dignidad de todas las personas, roguemos al Señor…

Que en tanto nuestra nación celebra su día de independencia, podamos dar gracias por nuestra libertad, y la utilicemos en servicio de dios y de la vida, oremos al Señor...

Para que aquellos que hablan a favor de la santidad de la vida, y son ridiculizados y rechazados, tengan las bendiciones que son propias de los profetas, roguemos al Señor…

Para que aquellos atrapados por la pobreza o por una mala salud tengan la fuerza del amor salvador de Dios y el cuidado de aquellos que los ayudan, roguemos al Señor…

Para que los que han muerto conozcan la paz del Cristo resucitado, roguemos al Señor…

Celebrante:

Dios Padre nuestro, al responder a las oraciones que te hemos presentado hoy,
concédenos el valor y la fuerza para responder a tu llamado a la santidad. Te lo
pedimos por Cristo nuestro Señor.

Adiciones para el boletín:
 

Nuestros Obispos Hablan

“Al siempre necesario trabajar para reducir el número de abortos dando alternativas y ayudando a los vulnerables padres y niños, la enseñanza católica hace un llamado a todos los católicos a trabajar activamente para controlar, restringir, y poner fin a la destrucción de la vida humana no nacida. Al la Iglesia llevar adelante su responsabilidad central de enseñar claramente y de ayudar a formar consciencias, es esencial recordar que la conciencia debe ser consistente con los principios morales fundamentales. Como miembros de la Iglesia Católica, todos los católicos estamos obligados a formar nuestras consciencias de acuerdo a la enseñanza moral de la Iglesia.” – Declaración sobre las Responsabilidades de los Católicos en la Vida Pública, Marzo 10, 2006.

 

 

Puntos sugeridos para la homilía dominical:
 

Ez 2:2-5
2 Cor. 12:7-10
Mc 6:1-6a

Ver un video con consejos para la homilía: https://youtu.be/7Tj0aURv1kA

Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre lo que significa ser un profeta, y cómo podemos “complacernos en los…insultos y persecuciones.”

En nuestro bautismo,  fuimos declarados “Sacerdotes, Profetas y Reyes”, igual que El Señor Jesús mismo en cuyo Cuerpo y misión fuimos bautizados. Un “profeta” no se dedica primordialmente a predecir el futuro; antes bien, un profeta siempre habla sobre el tiempo presente, declarando a las gentes lo que dice la Palabra del Señor sobre nuestras actuales circunstancias, cultura y estilo de vida. El profeta declara cuál es el siguiente paso conveniente a tomar para el Pueblo de Dios en su constante camino de arrepentimiento y crecimiento en santidad.  Como el Pueblo de la Vida que vive en medio de la cultura de la muerte, todos nosotros somos profetas en relación a la santidad de la vida; somos profetas que declaramos que la única respuesta apropiada a la vida en todas sus etapas, especialmente cuando se encuentra más vulnerable, es un amoroso y generoso “Sí”.  Somos profetas en la medida que le enseñamos a nuestros niños acerca de la dignidad de la vida; somos profetas cuando compartimos el mensaje Pro-Vida con amigos y colegas de trabajo, con la comunidad a través de misivas a los periódicos locales o en internet. Somos profetas cuando vamos a ejercer nuestros derechos de ciudadanos en la caseta de votación, en tanto tenemos la obligación de elegir candidatos que estén comprometidos a proteger a los no-nacidos.

Puesto que la postura profética nos convoca a cambiar y arrepentirnos del pecado, el profeta será frecuentemente rechazado. Las lecturas nos dan cuenta de que ello es gaje propio del oficio.  Es fácil asumir que el rechazo y la persecución que nos acompañan en nuestro rol profético significa que debemos revisar nuestro bosquejo inicial de trabajo o quizás contratar una firma experta en relaciones públicas para refinar nuestro mensaje.  De hecho, no significa nada de eso en lo absoluto. Somos llamados a ser fieles, como lo destacó la Madre Teresa,  indistintamente de que tengamos éxito o no. “Sabrán que un profeta ha estado entre ellos”.

Esto es también lo que quiere decir San Pablo acerca de “complacerse en la debilidad, los insultos, las durezas, las persecuciones y limitaciones”. Algunas veces éste pasaje se relaciona únicamente a las debilidades morales. No obstante, él también hace referencia a las persecuciones y los insultos- precisamente las cosas que tanto tratamos de evitar.



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