Celebrante: Con confianza en que la palabra de Dios cambia nuestras vidas y la del mundo, le confiamos nuestras necesidades.
Diácono/Lector:
Para que todos los Cristianos compartan el mensaje del Evangelio con todas sus demandas radicales siempre respetando las creencias de otros, roguemos al Señor...
Para que Dios, el Gran Cosechador de la vida, vea que ese regalo no es rechazado sino que aceptado y celebrado por todo Su pueblo, roguemos al Señor…
Para que todos los que enseñan la Palabra de Dios desde los púlpitos y las clases, por medio de estudios Bíblicos o en sus propias familias, sean cada vez más fieles y eficaces, roguemos al Señor...
Por un incremento de jóvenes al sacerdocio, diaconado, y a la vida consagrada en toda la Iglesia roguemos al Señor...
Por los enfermos, los pobres, los que no tienen trabajo, los marginados y los olvidados, roguemos al Señor...
Por los enfermos, los pobres, los desempleados, los marginados, los no-nacidos y por los olvidados… Roguemos al Señor.
Por todos los que han fallecido, para que les sea dado un lugar de descanso en paz en el reino de Dios, roguemos al Señor...
Celebrante:
Padre,
Te agradecemos por tu Palabra.
Al escuchar nuestras necesidades,
ayudanos a escucharte más claramente,
y a ser más fieles a tu llamado.
Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amen.