1 Reyes 19:9a, 11-13a
Rom 9:1-5
Mt 14:22-33
Ve este vídeo con ideas para homilías pero vida: https://youtu.be/OKSc07fages
En la segunda lectura de hoy San Pablo expresa una profunda angustia por su pueblo. Él anhela que ellos acepten a Cristo, quien es "Dios bendito por los siglos", y la única esperanza de la familia humana. Para cada uno de los discípulos, Cristo lo es todo. Cada caso y decisión de la vida, cada proyecto y plan encuentra a su nivel, el significado y realización en El.
Sin embargo, los eventos, proyectos, planes, y circunstancias de la vida en las que se desarrollan, son muy similares al comportamiento tempestuoso de la naturaleza que se muestra en la primera lectura y en el Evangelio. El viento, las olas, los terremotos, el peligro, el ruido de la confusión por un cambio constante, marcan muchos capítulos de la vida. Sin embargo, no hay un solo capítulo, ni un solo momento, en el cual el creyente no puede aferrarse a Cristo, encontrarlo presente y agarrarse de su mano para que el le salve de ahogarse.
En el esfuerzo pro-vida, este tema se aplica directamente a los confundidos por un embarazo que sienten que no pueden manejar, los que han tenido un aborto y sufren el tormento de la angustia que le sigue - y el riesgo de ahogarse en la desesperación - y los que están en el fuego de la batalla, defendiendo la vida contra todos los pronósticos y numerosos ataques.
En todo esto, buscamos y nos aferramos a Cristo, que nos da la fuerza para estar a favor de la vida y la experiencia de su perdón y la fuerza para la batalla.