23º domingo de tiempo ordinario
- Ciclo C
English Version
|
Intercesiones Generales:
[Spanish
PDF]
|
| |
Celebrante: Al presentar nuestras muchas necesidades a Dios, pidamosle primero que todo, por el regalo de
la sabiduría, y confiemos en su poder al responder a nuestras oraciones. Diácono/Lector: Para que de obra y ejemplo, los líderes de la iglesia inspiren a los fieles a llevar sus cruces cada día con paciencia y fidelidad al Evangelio, roguemos al Señor… Para que todos los que se han arrepentido del pecado del aborto les sea dada la gracia para perdonar a aquellos que los forzaron o que no los ayudaron, roguemos al Señor… Para que todos en la iglesia escuchen las palabras y sigan el ejemplo de Santa Teresa de Calcuta, que defendió la dignidad humana de todos, tanto los nacidos como los no nacidos, roguemos al Señor... Para que aquellos que están definiendo sus carreras planeen con sabiduría, prudencia y confianza en la providencia de Dios, roguemos al Señor… Para todos los abuelos del mundo, para que puedan hallar regocijo en sus nietos y les pasen a ellos en todo momento, la sabiduría que tienen de la Palabra de Dios, oremos al Señor… Para que los enfermos puedan experimentar la salud que viene de Dios y la presencia y el cuidado de sus familiares y amigos, roguemos al Señor… Para que todos los que han muerto sean bienvenidos a la vida eterna que Cristo ha preparado para nosotros, roguemos al Señor… Celebrante: Señor, en tu Providencia, tu conoces todas nuestras necesidades y quieres que te adoremos
como aquel en quien todas las necesidades son resueltas. Escucha nuestras oraciones, y danos
gozo y paz en tu presencia. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amen.
|
|
Adiciones para el boletín: |
| |
Santa Teresa de Calcuta murió el 5 de septiembre de 1997. Tres años antes, habló en el Desayuno Nacional de Oración en Washington, DC, y dijo las siguientes palabras: Siento que el mayor destructor de la paz hoy día es el aborto, porque está en guerra contra el niño. Es un asesinato directo del niño inocente; asesinado nada menos que por su madre misma. Y si aceptamos que una madre pueda matar incluso a su propio hijo, ¿cómo podremos decirle a los demás que no se maten entre sí? ¿Cómo podremos persuadir a una mujer a que no se practique un aborto? Como siempre, debemos persuadirla con amor y debemos recordarnos a nosotros mismos que el amor significa estar dispuestos a dar hasta que duela. Jesús dio su vida para amarnos. Así que la madre que está pensando en un aborto, debería recibir ayuda para aprender a amar; es decir, a dar hasta que le duela, incluso en sus propios planes, en su tiempo libre; a respetar la vida de su propio hijo o hija. El padre de ese bebé, quienquiera que sea, también debe ser generoso y dar hasta que le duela. Por medio del aborto, la madre no aprende a amar, sino que aprende a asesinar para resolver sus problemas. Y por medio del aborto, el padre aprende que no está obligado a asumir ninguna responsabilidad por el hijo que ha traído al mundo. Ese mismo padre pondrá a otras mujeres en la misma situación. El aborto sólo conduce a más abortos. Cualquier país que acepte el aborto, no está enseñándole a su gente a amar, sino que aprenden que pueden hacer uso de cualquier forma de violencia para obtener lo que quieren. Esta es la razón por la cual el mayor destructor del amor y de la paz, es el aborto. Para ver más sobre Madre Teresa: www.PriestsforLife.org/MotherTeresa
|
| Puntos sugeridos para la homilía dominical: |
| |
Sabiduría 9:13-18b
Salmo9-10, 12-17
Lc 14:25-33 Ve este vídeo con ideas para homilías pero vida: https://youtu.be/xQhaS142Vd4 "Odiar... incluso su propia vida." Esta es una condición en términos muy firmes del discipulado establecida en el pasaje evangélico de hoy. Se apunta a la arrogancia hacia la que el pecado original nos ha dejado tan inclinados. Es la idea que fue presentada a nuestros primeros padres. "Serán como dioses", les dijo la serpiente en el Jardín del Edén. Esta tentación original fue una promesa de que lo que estaba bien y lo que estaba mal quedaba a nuestro criterio, para que pudiéramos escribir nuestra propia ley moral. Eso es lo que el "árbol de la ciencia del bien y del mal" significaba, y por qué Adán y Eva no podían comer de él. Todos estamos llamados a discernir el bien del mal, pero no a decidirlo. Pensar que decidimos es el error de la mentalidad "pro-elección." "Todo depende de mí y de mi elección, incluso si eso significa matar a un bebé." Esta forma de pensar, por supuesto, conduce a un caos total. ¿En qué nos basamos para decir que no se maten entre sí o no se roben los unos a los otros a menos que existan normas del bien y del mal que se apliquen a todos, sin importar lo que creen? La tentación de abortar a menudo se expresa en razones y lenguaje que parece invocar los consejos del Evangelio de ver el costo antes de empezar la construcción de una torre o de marchar con un ejército. Sin embargo, la prudencia no nos da licencia para matar para sacarnos de las consecuencias no deseadas de acciones pasadas. La prudencia, en cambio, requiere que evaluemos las consecuencias antes de actuar, y en este sentido, la lección del Evangelio es un llamado a la castidad, y a no participar en relaciones sexuales hasta que estemos listos para recibir a un niño en el contexto del matrimonio. Más aún, el Evangelio es un llamado a calcular el costo de la renuncia de nuestro propio entendimiento, que la primera lectura también refleja. "Inseguros son nuestros planes." Cuando un niño en el vientre parece lanzar los planes de la vida fuera de control, el mensaje de hoy de total confianza en Dios quien sabe más que nosotros, verdaderamente es un mensaje que salva vidas.
|
|