Celebrante: Dios nos ha dado a su único Hijo. En su nombre, y con sus Gracias, oramos.
Diácono / Lector:
Para que todos los que proclaman el Evangelio puedan efectivamente llevar al mundo entero a escuchar a Jesús, el único Salvador e Hijo de Dios, roguemos al Señor...
Para que todos los sacerdotes puedan disfrutar del fiel apoyo, y la gratitud de toda la gente a quien les sirven, roguemos al Señor...
Para que al reconocer nuestra ciudadanía celestial, trabajemos para ser ciudadanos efectivos aquí en nuestra casa terrenal, roguemos al Señor...
Para que los pobres, los desamparados y los no nacidos puedan experimentar la protección del Dios que guió a Abraham, roguemos al Señor...
Por todos los enfermos, los preocupados, y por todos los que han solicitado nuestras oraciones, roguemos al Señor...
Por todos los que han sido llamados a su recompensa eterna, especialmente nuestros parientes y parroquianos, roguemos al Señor...
Celebrante:
Padre,
al escuchar y atender nuestras oraciones,
danos la gracia para siempre escuchar
la voz de tu amadísimo Hijo,
quien es El Señor por los siglos de los siglos. Amen