7º Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo B

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Intercesiones Generales: [Spanish PDF]
 

Celebrante: Al anticipar el cumplimento del reino de Dios, colocamos nuestra confianza en El quien conoce nuestras necesidades y escucha nuestras plegarias.

Diácono/Lector:

Para que la Iglesia sea una señal del poder sanador del perdón y la reconciliación, roguemos al Señor...

Para que los lideres de la Iglesia sean sostenidos por la Gracia de Dios entre todas sus dificultades al difundir el evangelio por todo el mundo, roguemos al Señor...

Para que nuestro Presidente sea fortalecido en las responsabilidades diarias con el ejemplo de los grandes presidentes del pasado, y por las enseñanzas de Cristo, roguemos al Señor…

Para que Cristo, quien es el "Si" a las promesas de Dios, nos ayude a siempre decir "Si" a la vida, y acojamos al pobre, al débil, y a los no nacidos, roguemos al Señor...

Para que al iniciar la Cuaresma esta semana, profundicemos nuestro arrepentimiento por los pecados y confiemos en la misericordia de Dios, roguemos al Señor…

Por todos los fallecidos para que vivan en la Gloria de Dios por toda la eternidad, roguemos al Señor...

Celebrante:

Padre, con fe en nuestros corazones,
te alabamos por tus bendiciones.
En tu misericordia, escucha y responde
a nuestras peticiones que presentamos este día,
te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Adiciones para el boletín:
 

Amor abnegado

La Encíclica “Dios es Amor” del Papa Benedicto XVI nos enseña que el “ágape, que [es]…la típica expresión para la noción bíblica del amor…expresa la experiencia de un amor que envuelve un descubrimiento real del otro, superando el carácter egoísta que prevalecía antes. El amor ahora se convierte en la preocupación y el cuidado hacia el otro. Ya no se enfrasca en sí mismo, hundiéndose en la embriaguez de la felicidad; por el contrario busca el bien del amado: se hace renuncia y está listo, y está dispuesto incluso al sacrificio. (n. 6).
Esta clase de amor es visto en forma particular cuando cuidamos de los débiles e indefensos, tanto nacidos como no nacidos. ¡Que la encíclica del Papa nos anime a construir una cultura de vida! Para más comentarios sobre este documento, Priests for Life Library: God is Love

Puntos sugeridos para la homilía dominical:
 

El énfasis de la primera lectura y del Evangelio de este fin de semana en el perdón de los pecados sugiere, por supuesto, que al hablar de la misericordia de Dios, mencionemos que la Iglesia extiende esa misericordia a todos aquellos que han estado involucrados en un aborto.

En Evangelium Vitae, la encíclica del Papa Juan Pablo II, “El Evangelio de la Vida”, en el número 99, él se dirige directamente a quienes han tenido abortos. Esto es lo que dice:

Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida. Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atención hacia quien está más necesitado de cercanía, seréis artífices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre.

Esas poderosas palabras de consuelo van acompañadas por las voces de la Campaña de Silent No More, en la que hombres y mujeres que han perdido hijos en abortos, ahora se lamentan por esos hijos.


Cuando los miembros de esta campaña se reúnen para compartir sus testimonios en público, la misericordia de Dios brilla poderosamente sobre la comunidad local.


En la segunda lectura de hoy, leemos que Jesús es el “Sí” a todas las promesas de Dios. “Sí” es un poderoso tema provida. “Sí” es lo que Jesús le dice a la vida humana y en ese “Sí”, nosotros encontramos la fuerza para también decir “Sí”.


Por otro lado, el aborto es el “No” al plan de Dios. El aborto es, por definición, una negación de las promesas que Dios hace a todos los que Él crea.